¿Qué pasó? Mejoras en el campo con cambios en las retenciones

El Gobierno anunció que desde junio bajará las retenciones al trigo y la cebada, dos cultivos clave para la economía agrícola. La medida, que reduce los impuestos de exportación del 7,5% al 5,5%, busca aliviar la carga de costos que enfrentan los productores en un momento en que los insumos, como fertilizantes y logística, están cada vez más caros. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estima que esta decisión puede hacer una diferencia importante en las finanzas de los agricultores, ayudándolos a tomar mejores decisiones para la próxima siembra y potencialmente aumentando las exportaciones.

¿Por qué ahora? La lucha contra los costos elevados

El aumento en los precios de combustibles y fertilizantes ha pegado fuerte en el sector agrícola. Actualmente, estos insumos representan más de la mitad de los costos totales de producción del trigo, lo que ha reducido mucho la rentabilidad. Antes de la reducción de retenciones, sembrar en un campo alquilado generaba pérdidas de más de 100 dólares por hectárea. Con la baja en los impuestos, se espera que los productores puedan vender más barato y, a la vez, ganar más en comparación con antes.

¿Qué impacto tendrá en las exportaciones? 💰🌎

Con la rebaja en los derechos de exportación, la capacidad de pago de los productores —o sea, cuánto pueden cobrar por sus productos— mejorará en unos pocos dólares por tonelada. Esto significa que los agricultores podrán vender más y, en consecuencia, el Estado podría recaudar menos en impuestos. Pero, según la BCR, el costo fiscal para el Gobierno será muy moderado: solo unos 29 millones de dólares en total para el ciclo actual. Además, si la rebaja ayuda a aumentar las ventas externas, ese costo podría reducirse aún más.

¿Qué pasa con el clima? ☀️🌧️

El clima también jugará un papel clave en esta campaña. Los pronósticos indican que es muy probable que siga el fenómeno de El Niño durante el verano, que normalmente trae lluvias por encima de lo normal. Esto puede ser bueno para la cosecha gruesa (como el maíz y el soja) y, en menor medida, para la fina (como el trigo). Sin embargo, advierten que si llueve demasiado, podría afectar la producción y complicar la logística en las zonas productoras.

Lo que se espera a largo plazo 📈

Para la próxima campaña 2026/27, la Bolsa de Comercio estima que el costo total para el Estado por la reducción de retenciones podría rondar los 78 millones de dólares. Pero también creen que si los productores aprovechan las condiciones favorables, la producción y las exportaciones podrían aumentar, compensando ese gasto y beneficiando a toda la economía agrícola.

Una medida que busca fortalecer al agro

En definitiva, esta reducción de retenciones llega en un momento donde el sector necesita un impulso. La medida apunta a mejorar los márgenes de ganancia, hacer más competitiva a Argentina en el mercado internacional y, en el proceso, dar un respiro a quienes trabajan la tierra en un escenario complicado por los costos crecientes y las condiciones climáticas inciertas.