¿Qué es la Ley de Inocencia Fiscal y por qué genera dudas?

El gobierno nacional acaba de promulgar la Ley de Inocencia Fiscal y, al mismo tiempo, reglamentó el funcionamiento del Régimen de Declaración Jurada Simple del Impuesto a las Ganancias. Aunque esta normativa ya lleva un tiempo en marcha desde el año pasado, todavía hay muchas preguntas entre los expertos en temas fiscales.

Lo que cambió ahora es que la ley establece claramente cómo funciona este sistema, dejando atrás los decretos y dándole mayor respaldo legal. Sin embargo, los especialistas todavía encuentran algunos puntos poco claros, especialmente en cómo se deben presentar los datos y qué implica exactamente el blanqueo de dinero o ganancias.

¿En qué consiste este régimen?

El esquema es bastante simple en su idea: los contribuyentes deben cargar en la web de ARCA (la Agencia de Recaudación y Control Aduanero) toda la información sobre facturas y deducciones correspondientes a cada período fiscal. A partir de estos datos, se calcula cuánto impuesto deben pagar y cuánto pueden descontar. La clave aquí es que no tiene en cuenta el patrimonio inicial o final, sino que se centra en las facturas y gastos que el contribuyente declara.

Eso significa que si alguien quiere aprovechar este sistema, debe ser muy cuidadoso con los datos que carga, porque la información debe ser precisa. Aunque ARCA ya presenta una declaración pre-cargada, la responsabilidad recae en el contribuyente de verificar que todo esté correcto.

¿Qué puede hacer que alguien quede fuera del blanqueo?

El gobierno estableció tres causales principales por las cuales una persona puede perder la oportunidad de blanquear de forma permanente:

  • Que el fisco detecte que se pagaron menos impuestos en un 15% o más de lo que correspondía según las declaraciones.
  • Que ARCA encuentre diferencias en los datos que superen el umbral establecido para evasión en la Ley Penal Tributaria.
  • Que se presenten gastos respaldados con facturas apócrifas, es decir, falsificadas o falsas. Esta última causa es especialmente preocupante, porque puede ser más común de lo que parece, y puede generar problemas graves si alguien acepta comprobantes falsos de buena fe.

¿Qué dudas siguen abiertas y por qué importa?

Uno de los debates más fuertes entre los expertos es qué pasa cuando alguien ingresa una suma en dólares, por ejemplo, u$s100.000. La duda es si ese dinero se debe imputar al ejercicio actual o a uno pasado. La diferencia es clave: si se atribuye a un período anterior, podría parecer que se trata de ganancias en negro que se están blanqueando, lo cual sería ilegal y permitiría evitar pagar impuestos.

Para evitar esto, ARCA tendría que demostrar que esas ganancias corresponden al período en el que se ingresaron, pero todavía no está claro cómo se va a hacer esa distinción en la práctica. La preocupación es que alguien podría intentar aprovecharse de esa ambigüedad para no pagar impuestos sobre ganancias en negro.

El blanqueo con decreto y su historia

El año pasado, el entonces ministro de Economía, Luis Caputo, presentó esta iniciativa como un método para blanquear dólares que estaban en el colchón, sin necesidad de pasar por el Congreso. La idea era que las personas pudieran declarar esos fondos y ponerlos en circulación legalmente.

Este mecanismo se implementó en junio de 2025 mediante un decreto, pero no tuvo mucho éxito y generó muchas críticas entre los contadores y expertos en finanzas. La consecuencia fue que, a fin de año, el gobierno decidió fortalecer la ley y darle un marco más sólido con la aprobación de la Presunción de Inocencia Fiscal, que ahora respalda el blanqueo permanente de forma definitiva.

¿Cuánto dinero en dólares hay en el país y qué significa esto?

Según datos del INDEC, los argentinos tienen en el exterior aproximadamente u$s251 mil millones en monedas y depósitos. Esto representa más de la mitad de los activos externos del país, que en total alcanzan los u$s483 mil millones. Solo en activos externos, hay un saldo positivo de u$s50 mil millones, lo que indica que hay mucho dinero en manos de personas y empresas fuera del sistema oficial.

Si el gobierno lograra captar apenas un 1% de esos dólares en el blanqueo, podría sumar unos u$s2.500 millones. Esto sería un gran alivio para las reservas y la economía en general, pero todo depende de la confianza que tengan las personas en el plan y en la estabilidad del país.

¿Por qué la confianza es clave para que funcione?

La realidad es que estas medidas solo funcionan si la gente confía en que el país mantendrá la estabilidad económica a largo plazo. Si hay temor de que las políticas económicas puedan cambiar o revertirse, muchos preferirán mantener sus dólares en el extranjero o en negro, en lugar de declararlos y blanquearlos.

Expertos como Leonardo Anzalone señalan que la presunción de inocencia fiscal puede ser una herramienta útil para normalizar los flujos de dinero y aumentar las reservas del país. Pero también advierten que, para que eso pase, la población necesita sentir que las políticas son consistentes y confiables. Solo así, los dólares en negro podrán pasar a formar parte de la economía formal, estimulando el mercado, el crédito y la recaudación tributaria.

¿Qué nos deja todo esto?

En definitiva, la ley y el régimen de blanqueo son pasos importantes, pero todavía hay muchas incertidumbres. La clave está en la confianza y en cómo se implementen las reglas en la práctica. Mientras tanto, los que tienen dólares o ganancias en negro siguen esperando que el sistema sea confiable y que puedan aprovechar estas herramientas sin correr riesgos mayores.