¿Qué pasa en Bariloche? La historia de los pinos y una decisión polémica

En la hermosa ciudad de Bariloche, famosa por sus paisajes impresionantes y su lago Nahuel Huapi, ocurrió algo que generó mucho debate. El intendente Walter Cortés decidió comenzar a cortar los pinos que llevan más de 60 años en la costanera, con un objetivo específico: que los visitantes puedan apreciar mejor el lago y no tener que mirar hacia arriba temiendo que una rama caiga.

El operativo empezó el 25 de mayo, con el intendente vestido con un mameluco y acompañado por equipos municipales. La medida fue justificada por Cortés diciendo que los pinos ya cumplieron su ciclo, que no son árboles autóctonos de la zona y que además estaban levantando las veredas, lo que generaba peligros para los peatones. La idea es reemplazarlos por especies autóctonas más bajas y que permitan disfrutar de la vista del lago.

¿Por qué los pinos son un problema?

Los pinos plantados en ese lugar no son de la zona; son especies introducidas hace más de 60 años. Según el jefe comunal, estos árboles, además de no ser nativos, se vuelven débiles con el tiempo y, en temporada de nieve, pueden ser peligrosos porque las ramas se caen o pueden colapsar. En particular, un fuerte viento en el invierno pasado hizo que una rama cayera sobre una camioneta, lo que aumentó la preocupación.

El intendente argumentó también que estos pinos, por su edad y especie, representan un riesgo en caso de incendios, ya que prenden fuego más fácilmente que los árboles autóctonos. Por eso, la decisión de talarlos fue vista por él como una medida de prevención y seguridad.

Reacciones y críticas 🔥

La medida no fue bien recibida por todos. Ambientalistas, opositores y parte de la comunidad criticaron duramente a Cortés. La concejal Julieta Wallace, por ejemplo, acusó al intendente de arrasar con un patrimonio de la ciudad. Ella y otros señalaron que esos árboles fueron plantados en 1946 por vecinos y que forman parte de la historia local. Además, Wallace criticó que Cortés vetó una ordenanza que protegía a estos árboles, aprobada por el Concejo, y que buscaba cuidar los pinos históricos.

En redes sociales, Wallace fue aún más dura: le dijo a Cortés que su gestión es “bruta” y que, con esa acción, se llevó “puesto” 100 años de historia barilochense. La concejal resaltó que la protección del ambiente y del patrimonio local no puede ser ignorada y que la comunidad no permitirá que se pase por encima de sus decisiones.

¿Y qué dice el intendente? 💪

Walter Cortés defendió su decisión y aseguró tener respaldo legal para llevarla adelante. Recordó que en 2022 intentó consultar a la ciudadanía mediante un referéndum sobre el tema, pero el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro rechazó esa consulta. La razón fue que cinco concejales opositores pidieron que se anulara, argumentando que el intendente invadió facultades del Concejo y excedió sus competencias.

Antes de que esa consulta fuera vetada, Cortés había incluido en su plan el retiro de estos árboles en un listado de diez puntos para mejorar la vista del lago. La decisión de cortar los pinos, por tanto, fue considerada por el intendente como una medida que cuenta con respaldo legal, además de ser parte de su gestión para embellecer y cuidar la ciudad.

¿Qué sigue? 🌱

El operativo de tala continúa y se espera que en los próximos días se retiren todos los pinos de la costanera, incluyendo los que se ven desde lugares emblemáticos como el Centro Cívico. La idea es reemplazarlos por especies autóctonas y plantas que no solo sean más seguras, sino que también permitan apreciar mejor el paisaje natural de Bariloche.

Pero la polémica sigue vigente. La comunidad y diferentes actores aún discuten si la decisión de Cortés fue la mejor o si, en realidad, se perdió parte de la historia y el patrimonio de la ciudad en el proceso.

¿Qué opinás?

Lo que está claro es que decisiones así generan debates sobre cómo cuidar el ambiente, proteger la historia y garantizar la seguridad. En una ciudad tan linda y con tanta historia como Bariloche, cada árbol cuenta y cada decisión también. La discusión continúa abierta: ¿es válido quitar árboles históricos por seguridad? ¿O la historia y la identidad de un lugar no tienen precio? Solo el tiempo dirá cuál será el impacto de esta controversia.