La historia detrás del reencuentro en Boca 🏟️
Mientras Rodolfo Arruabarrena termina de resolver algunos temas en Dubai y Oropesa del Mar, donde vive con su familia, en Argentina empieza a gestarse una nueva etapa en la relación con Juan Román Riquelme. Aunque no son amigos cercanos, hay un vínculo que parece fortalecerse y que tiene sus raíces en el pasado compartido en el fútbol.
¿Qué pasa entre ellos? 🤔
Arruabarrena, quien asumirá como entrenador de Boca en breve, mantiene una relación cordial con Riquelme, el actual vicepresidente y una de las figuras más influyentes del club. La buena onda surgió después de que el presidente del club le ofreciera el puesto que dejó vacante Claudio Úbeda, y desde entonces hubo un diálogo fluido entre ambos. Sin embargo, no todo fue siempre color de rosa; en el pasado, Riquelme fue muy crítico con el trabajo del Vasco.
El pasado y las diferencias ⚡
El vínculo entre Riquelme y Arruabarrena se remonta a sus días como jugadores en Boca y Villarreal. Juntos jugaron más de 200 partidos y compartieron asistencias y goles. Además, Diego Markic, que ahora trabaja con Arruabarrena, tiene una historia especial con Riquelme, ya que se conocieron desde chicos en las inferiores del club y compartieron experiencias, incluyendo un Mundial juvenil en Malasia en 1997.
El ayudante de campo del Vasco recuerda con cariño esa época y destaca un gesto de Román en aquel torneo, cuando prefirió que Diego levantara la Copa en lugar de él. Eso revela el carácter de un ídolo que, a pesar de su figura, siempre mostró cierta humildad y camaradería.
El regreso a Boca y las decisiones 💙
Arruabarrena decidió volver a Argentina porque siente que el escudo del club está por encima de cualquier otra cosa. En declaraciones, expresó que Boca siempre lo moviliza y que, a pesar de haber tenido opciones en otros lugares, su corazón está con el club. Además, su historia con Boca no es solo de jugador; también fue entrenador y ganó la Copa Argentina y el campeonato local en su paso anterior.
Por su parte, Riquelme fue muy duro en 2014 con el ciclo de Arruabarrena, cuando criticó duramente los resultados deportivos y la gestión del equipo en ese momento. En esa época, el exjugador se mostró muy crítico, calificando esa etapa como una de las peores en los últimos veinte años, tanto en lo deportivo como en lo institucional.
Pero con el tiempo, las aguas parecen haberse calmado. Arruabarrena, que ahora asumirá en junio, no guarda rencores y reconoce el valor de Riquelme como ídolo del club, aunque admite que no son amigos cercanos. La relación parece estar en un proceso de reconstrucción, con respeto mutuo y un objetivo común: ganar en Boca.
El desafío que viene y la política interna del club ⚽📝
Arruabarrena tendrá su primera gran prueba después del Mundial, enfrentando a O’Higgins en la Sudamericana en dos partidos claves en julio. Además, firmará un contrato por 18 meses, en un momento en que la continuidad de Riquelme en la vicepresidencia también está en juego, ya que buscará la reelección en diciembre.
El vínculo entre ambos también está ligado a la política interna del club. Riquelme busca mantenerse en el poder, y su gestión en los últimos años no ha logrado aún un título importante. La buena relación con Arruabarrena podría ser un punto clave para consolidar su proyecto en Boca y lograr los resultados que la hinchada espera.
¿Qué se espera del futuro? 🚀
Con Arruabarrena en el banco y Markic y Roberti en su equipo, Boca encara una etapa de esperanza y desafíos. La historia entre Riquelme y el Vasco, marcada por altibajos, parece tomar un nuevo rumbo, con un objetivo claro: devolver al club a la gloria. La cancha será el escenario donde se pondrán a prueba esas relaciones y decisiones, y todos esperan que sea para bien.




