De la historia dorada a una apuesta innovadora 🏆✨

Hungría, un país que alguna vez brilló en el fútbol con figuras como Ferenc Puskás en los años 50, hoy busca volver a destacar en la escena mundial. Sin embargo, desde 1986 no logra clasificar a un Mundial, y su realidad futbolística actual es muy diferente a aquella época de gloria.

Mientras sus vecinos en Europa del Este como Croacia, Polonia y Bosnia han crecido y se consolidaron, Hungría se quedó rezagada. Pero en medio de ese escenario, surge una historia que rompe con el molde: dos argentinos, Andrés Jornet y Damián Pedrosa, decidieron apostar por un club húngaro casi desconocido y darle una vuelta de tuerca.

El proyecto que sorprendió en Europa 🇭🇺🚀

Hace poco más de un año, estos dos jóvenes cordobeses llegaron a gestionar al Zalaegerszeg, conocido como ZTE. La idea no era solo mejorar resultados, sino también transformar un club que solía pelear por no descender en una historia de éxito. ¿El resultado? En su primera temporada, lograron sacarlo del fondo y colocarlo en el quinto puesto, además de llegar a la final de la Copa de Hungría.

Este arranque prometedor no solo cambió la suerte del equipo, sino que también convirtió al ZTE en una puerta de entrada para futbolistas argentinos que buscan su oportunidad en Europa. Actualmente, en la segunda temporada, el equipo ya cuenta con cuatro argentinos: Fabricio Amato, Nicolás Elosú, Lucas Alfonso y Tiago Peñalba.

¿Qué hace diferente a estos argentinos en Hungría? 🤔⚽

Jornet explica que la clave del éxito está en el scouting, o sea, en la búsqueda de talentos jóvenes con potencial. Ellos toman riesgos que otros clubes europeos no están dispuestos a correr, como traer jugadores que todavía necesitan adaptarse cultural y lingüísticamente a un nuevo país. En Hungría, un jugador puede aprender inglés mientras juega, lo que amplía sus posibilidades.

Este enfoque ya les dio frutos: lograron vender a ocho jugadores en solo un año, generando recursos para sostener el club. Además, creen que este proceso de apostar por jóvenes talentos es un modelo que puede seguir creciendo, con la mira puesta en que el equipo siga en la máxima categoría y, eventualmente, en competencias internacionales.

Un equipo en ascenso y con identidad propia 🚀🔥

Antes de la llegada de Jornet y Pedrosa, el ZTE había dejado atrás sus años de gloria y luchaba por mantenerse. La última vez que ganó la liga fue en 2002, y en las temporadas previas solo lograba posiciones muy bajas. Sin embargo, en la última temporada, el club sorprendió a todos, terminando en un cuarto puesto y llegando a la final de la Copa de Hungría.

Hoy, el equipo se destaca por su estilo de juego técnico, con buen toque y ataque explosivo. La llegada de los argentinos aportó una identidad más moderna y competitiva. Además, en la plantilla hay jugadores de diferentes países, como Brasil, Costa Rica, Gambia y Senegal, junto a los húngaros, formando un mix que refleja la estrategia de scouting internacional.

Vivir en Hungría y abrirse camino en Europa 🌍🤝

Para muchos argentinos, la idea de mudarse a Hungría puede parecer un desafío. La ciudad de Zalaegerszeg, donde está el club, es tranquila y pequeña, con unos 60 mil habitantes. La sociedad es bastante conservadora y el idioma, muy difícil de aprender, crea una barrera adicional. Sin embargo, la cercanía a países como Croacia, Eslovenia y Austria le da un carácter multicultural y una oportunidad para conectarse con distintas culturas.

El fútbol en Hungría también está en proceso de renovación. Aunque muchos todavía sienten nostalgia por su pasado glorioso, ahora están abriéndose más al mundo. La venta del jugador Álex Toth al Bournemouth fue un ejemplo de cómo el fútbol local empieza a conectarse con clubes internacionales y a mostrar su potencial.

¿Un modelo para el futuro? 🔮⚽

Jornet y Pedrosa creen que su proyecto no solo busca resultados deportivos, sino también cambiar la visión del fútbol en Hungría. Su idea es que el país abra más sus fronteras y mejore su nivel futbolístico, impulsado por la llegada de talentos sudamericanos y de otras partes del mundo.

Su enfoque de invertir en talentos jóvenes y venderlos después ayuda a mantener la sostenibilidad del club. La meta es que el ZTE siga creciendo, consolidándose en la Primera División y entrando en competencias europeas en el futuro cercano.

Así, estos argentinos están demostrando que con visión, riesgo y pasión, es posible transformar un club y abrir nuevas puertas en el fútbol europeo, rompiendo esquemas y dejando huella en un país que, en el pasado, fue una potencia futbolística.