Un estadio lleno y mucha emoción en los Juegos Suramericanos
Desde las primeras horas de la mañana, el Estadio Invencible de Rosario estuvo lleno de energía. Miles de chicos y adultos llegaron en excursiones escolares y familiares, todos con la ilusión puesta en apoyar a los deportistas argentinos en el judo. La emoción no se hizo esperar: cada vez que un argentino pisaba el tatami, las tribunas se llenaban de gritos y banderas, en un ambiente que hizo vibrar a todos los presentes.
Medallas para Argentina: un día de alegría y esfuerzo
La delegación nacional sumó tres nuevas medallas en esta disciplina: una de plata y dos de bronce, en una jornada que dejó huella en el público y en los propios deportistas. En total, seis argentinos participaron en siete categorías del torneo, mostrando la fuerza y el compromiso de nuestro judo en la región.
Agustina De Lucía: plata con historia y mucho corazón ❤️🥈
La historia de Agustina De Lucía, representante del club Tiro Suizo y que compite en la categoría hasta 63 kilos, emocionó a todos. Aunque perdió en la final ante la venezolana Anriquelis Barrios por 10-0, la medalla de plata fue un logro que valió más que eso. La joven judoca se mostró orgullosa, pero con cierto sabor agridulce porque quería más. «Pensé en mi familia, en todo lo que hicieron por mí. Esto es para ellos», confesó con lágrimas en los ojos.
De Lucía también resaltó el apoyo que siente desde el público argentino, que en Rosario no solo disfrutó de un torneo, sino que también reconoció el esfuerzo y la pasión por un deporte que, aunque no tiene tanta difusión como el fútbol, está ganando cada vez más lugar. Antes de irse al vestuario, se tomó un momento para fotografiarse con un niño que le mostró un dibujo y le dijo: «¡Sos un capo!». La conexión con la gente fue uno de los momentos más especiales para ella.
Galo Villavicencio: de Formosa al podio 🥉🌟
Otra historia de superación vino de la mano de Galo Villavicencio, un joven de Pirané, Formosa. Con mucho esfuerzo, se preparó en Buenos Aires y en Brasil, y logró vencer al ecuatoriano Juan Pablo Ayala para quedarse con el bronce. La dedicación valió la pena y Galo aprovechó para agradecer a su novia, Agustina Lahiton, también judoca, que tuvo que dejar el torneo por un desgarro pero estuvo apoyándolo desde las gradas.
Su logro fue muy celebrado, y para él, este podio es solo el comienzo. La experiencia de estos Juegos Suramericanos será un paso importante en su carrera y un incentivo para seguir creciendo en la disciplina.
Joaquín Tovagliari: una revancha que terminó en bronce 🥉🔥
El cierre de la jornada lo protagonizó Joaquín Tovagliari, quien en un momento parecía tener el oro en sus manos. Después de ganar en sus primeros combates, sufrió una derrota en las semifinales tras una revisión de video que invalidó su victoria por una decisión técnica. Pero lejos de rendirse, Tovagliari se levantó y en la pelea por el bronce superó al paraguayo Mateo Ortiz.
«El público fue clave. Sentir su apoyo en cada combate me dio fuerzas para seguir. Cuando subí al tatami y escuché los gritos, supe que tenía que dejar todo», contó. La energía de la hinchada rosarina fue un motor para él, y con ese impulso, logró colgarse la medalla de bronce y cerrar una jornada llena de emociones para Argentina.
La esperanza sigue intacta para los próximos días
Este día en Rosario dejó claro que el judo argentino está en ascenso y que, con esfuerzo y pasión, puede seguir conquistando podios en los Juegos Suramericanos. La energía del público, la dedicación de los deportistas y el apoyo de sus seres queridos son ingredientes clave para que esta historia tenga muchos capítulos más por escribir en los próximos días.
¡Vamos Argentina! La competencia continúa, y la ilusión de más medallas está intacta. La pasión por el deporte y el sacrificio de estos chicos nos dejan una enseñanza: con ganas y esfuerzo, todo se puede.



