Netflix revive un crimen enigma con la cuarta temporada de «Monstruo» 🎬
La serie, creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, llega a Netflix con su cuarta temporada y trae de vuelta uno de los casos más famosos y sangrientos de Estados Unidos: el asesinato de la familia Borden en 1892 en Fall River, Massachusetts. Pero esta vez, la ficción se toma libertades y presenta una historia cargada de tensión sexual, manipulación y una relación íntima entre Lizzie Borden y su empleada doméstica, Bridget Sullivan. Aunque en la pantalla parecen tener un romance clandestino, en la vida real las cosas fueron muy distintas.
¿Quién fue realmente Bridget Sullivan? La sirvienta que sobrevivió a la tragedia 🕵️♀️
Bridget Sullivan nació en 1866 en una zona pobre de Irlanda y emigró a Estados Unidos tras la Gran Hambruna. A los 16 años llegó a Newport y empezó a trabajar en casas de servicio. En 1889, se mudó a Fall River, donde fue contratada por el adinerado Andrew Jackson Borden como la única empleada en la mansión familiar. Su trabajo era duro: cargar agua, lavar, cocinar y limpiar en condiciones que, para la época, eran bastante rudimentarias. Además, su lugar en la casa era una pequeña habitación sin calefacción en el tercer piso, y mantenía una relación distante con los patrones. Solo Abby, la esposa de Andrew, la llamaba por su nombre; Lizzie y Emma, las hijas, la llamaban simplemente «Maggie», como a la sirvienta anterior. A pesar de las tensiones familiares y el cansancio, Bridget permaneció leal, especialmente a Abby, quien la consideraba una mujer encantadora.
¿Hubo un romance? La historia que la serie inventa 💔
Netflix muestra a Bridget y Lizzie en una relación cargada de pasión y secretos, pero la realidad es muy diferente. No hay evidencias históricas que sugieran que las dos hayan tenido un amor o encuentros sexuales. La idea del romance es una invención sensacionalista que busca darle un giro dramático a la historia.
¿Por qué entonces surge esta leyenda? La respuesta está en las percepciones de la época. Lizzie, quien nunca se casó y permaneció soltera a los 32 años —algo mal visto en la sociedad victoriana—, y sus amistades con mujeres tras el juicio, alimentaron los rumores. La ficción moderna, como el libro de Evan Hunter en 1984 y la película de 2018 con Kristen Stewart, popularizaron la idea de un amor prohibido. Sin embargo, los expertos aclaran que no hay pruebas que respalden estos relatos.
El día del crimen: entre rumores y realidad ⚖️
Un hecho que quedó en la historia ocurrió días antes del asesinato. El 2 de agosto de 1892, Abby Borden llevó a la consulta al médico, preocupada por vómitos violentos en la familia. La causa fue, según los estudios de la época, un caldo de cordero y pez espada que había quedado en la despensa sin refrigerar durante una ola de calor. Sin embargo, algunos rumores apuntaron a un intento de envenenamiento, ya que Lizzie intentó comprar ácido prúsico (cianuro) días antes, alegando que lo necesitaba para limpiar un abrigo.
Lo que sí ocurrió fue que, en la mañana del 4 de agosto, Bridget se levantó temprano para preparar el desayuno, en medio de un día caluroso. Mientras ella llenaba cubos de agua, la tragedia golpeó. En la habitación de invitados, Lizzie supuestamente atacó y asesinó a su padre con 19 golpes de hacha. Pero en la serie, se muestra a Bridget ayudando a planear el crimen, una escena que no tiene respaldo en la historia real.
El testimonio que marcó un antes y después 📜
La tarde del 4 de agosto, Bridget, aún débil por los vómitos, sirvió el desayuno y realizó tareas en la casa. Cuando el esposo de Lizzie, Andrew, regresó de la ciudad, intentó abrir la puerta principal, que estaba cerrada con varios cerrojos. Desde el vestíbulo, Bridget escuchó una risa proveniente del piso superior, y supo que algo andaba mal. Era Lizzie, en lo alto de las escaleras, un detalle clave que la fiscalía usaría para demostrar que la joven ya sabía del asesinato.
Minutos después, Lizzie le pidió a Bridget que saliera a descansar y, al subir a la buhardilla, Bridget escuchó su grito: «¡Maggie, baja rápido! ¡Papá está muerto!». Cuando bajó, encontró a Andrew Borden con múltiples heridas, y a Lizzie, tranquila, sin sangre en su vestido.
¿Qué se sabe de Bridget tras el juicio? La mujer que guardó silencio por décadas 🤫
El juicio, en junio de 1893, fue un momento decisivo. Bridget testificó y su relato fue fundamental para montar la cronología del crimen. Mantuvo la compostura y aseguró que nunca vio discusiones violentas en la casa. Sin pruebas físicas que involucraran a Lizzie, el jurado la declaró no culpable en solo una hora y media.
Tras el juicio, Bridget cobró lo que le adeudaban y se fue de Fall River, viajando a Irlanda y luego a Montana, donde se casó con John M. Sullivan en 1905. Vivió una vida discreta, sin volver a hablar del caso. Falleció en 1948, a los 82 años, con los secretos de aquella mañana trágica guardados para siempre.
¿Por qué seguir hablando de esto? La historia en la ficción y la realidad ⚡
La serie en Netflix aprovecha los vacíos en la historia oficial para crear un thriller psicológico que atrapa. Aunque la relación amorosa entre Lizzie y Bridget es pura ficción, el retrato de las dinámicas de poder y las tensiones en la casa del número 92 de Second Street ofrece una mirada entretenida, sin perder de vista lo que realmente sucedió.




