Un marcador que pasa a segundo plano

El partido entre Always Ready y Guabirá en Bolivia terminó con una goleada de 6-0 para el equipo local, pero lo que realmente llamó la atención no fue el resultado, sino una denuncia que dejó a todos en shock. El entrenador de Guabirá, Leonardo Egüez, acusó al arquero del equipo rival, Manuel Ferrel, y a su familia de haber recibido amenazas de muerte antes del partido. Una situación que pone en jaque la seguridad de los jugadores y la integridad del fútbol en ese país.

Todo empezó con amenazas peligrosas 🚨

Egüez contó que su arquero, Ferrel, fue amenazado con que si no pagaba una suma de dinero o si no recibía al menos tres goles, le pasarían algo grave. De hecho, el arquero fue titular en ese partido y, en los primeros 35 minutos, ya había recibido tres goles, tras lo cual fue reemplazado. Pero las amenazas no solo afectaron a Ferrel, sino también a su familia, incluyendo a su esposa y su madre.

El entrenador aclaró que no sabe quién está detrás de estas intimidaciones, pero sí pidió que se investigue y que las autoridades hagan su trabajo. La denuncia fue presentada públicamente, con la intención de que se esclarezca quién estuvo detrás y qué motivos pudieron tener para amenazar a un jugador y a su familia.

El partido y sus momentos extraños ⚽🤔

A pesar de la tensión, el partido continuó con normalidad en cuanto a lo deportivo. Always Ready empezó ganando a los 17 minutos con un gol de Enrique Triverio, y apenas tres minutos después, su compatriota Joel Amoroso convirtió el segundo. A los 35′, Triverio volvió a marcar, logrando un triplete y dejando a Guabirá en una situación complicada.

El arquero Ferrel fue reemplazado antes del descanso, y en su lugar entró Jorge Araúz. Los goles siguieron llegando, y el equipo local terminó imponiéndose 6-0 en una jornada que ya será recordada por lo que pasó fuera del campo, más que por el resultado en sí.

El miedo que paraliza a un equipo completo 😢

Lo que más impactó fue cómo la amenaza afectó no solo a Ferrel, sino también a otros jugadores. Víctor Ábrego, uno de los delanteros de Guabirá, contó que se asustó tanto que pidió salir del partido. Explicó que pensaba en las posibles consecuencias y en su familia. Incluso, afirmó que salió llorando y con miedo a seguir en la cancha.

El lateral José Enrique Flores también dijo que algunos compañeros estaban tan nerviosos que no querían seguir jugando. Todos coincidieron en que el tema debe ser investigado a fondo, para que no quede en la impunidad y se pueda identificar a los responsables.

La postura de Always Ready y las autoridades 🕵️‍♂️

Tras conocerse la denuncia, el club Always Ready expresó su solidaridad con Guabirá y anunció que apoyará una investigación. Marcelo Ortiz, abogado del equipo, afirmó que si es necesario, recurrirán a la Fiscalía y pedirán peritajes en los teléfonos de los jugadores para buscar los mensajes y determinar quién está detrás de estas amenazas.

Por su parte, Egüez, el DT de Guabirá, solicitó la intervención de la Federación Boliviana de Fútbol, la Fiscalía y las autoridades nacionales. Quiere que se esclarezca quién estuvo haciendo esas intimidaciones y que se hagan responsables. La idea es que estos hechos no vuelvan a repetirse y que el fútbol siga siendo un espacio seguro para todos.

¿Una cancha o un escenario de miedo? 🎭

El partido también quedó marcado por una situación curiosa: una pelota quedó atrapada en una canaleta del estadio y nadie pudo sacarla en ese momento. Una imagen que, en medio de tanta tensión, pareció casi una postal de lo que se vivía en ese momento.

Así, lo que parecía un resultado deportivo impactante quedó opacado por una denuncia que sacudió a toda Bolivia. La denuncia de Guabirá busca que se investigue quién amenazó a su arquero y a su familia, y que se tomen medidas para que el fútbol sea un lugar donde la seguridad y el respeto sean prioridad.