¿Qué está pasando con la plata en nuestros bolsillos?
La realidad económica no es la mejor y, por primera vez en mucho tiempo, la cantidad de familias que no pueden pagar sus deudas superó el 10%. ¿Qué significa esto? Que cada vez más personas tienen problemas para cumplir con sus créditos y préstamos, especialmente en tarjetas de crédito y préstamos personales.
Las cifras que preocupan 🔢
El Banco Central (BCRA) confirmó que en enero, el índice de morosidad se ubicó en un 10,6%. Esto es mucho más que en noviembre de 2024, cuando era solo un 2,5%. Es decir, en menos de dos meses, los atrasos en pagos casi se cuadruplicaron.
En préstamos personales, la situación se complicó aún más: la morosidad subió del 12% al 13,2%. Además, las tasas de interés en estos créditos siguen altas; el promedio en enero fue del 68,4% anual, aunque bajó un poco respecto al segundo semestre del año pasado, aún supera ampliamente a la inflación prevista para 2025.
Las tarjetas de crédito también muestran un aumento en los impagos, pasando del 9,3% al 11%. En créditos con garantía prendaria, la mora se incrementó del 5,8% al 6,3%. Pero no todo está tan mal: los créditos hipotecarios mantienen niveles bajos, con un 1,2% en diciembre y apenas un 1,3% en enero.
¿Y en las empresas? La situación también avanza 🚧
El informe del BCRA indica que la morosidad en las empresas subió a un 2,8% en enero, un aumento que viene desde hace más de un año, aunque a un ritmo más lento. La mayoría de los créditos están en manos de grandes empresas, las cuales tienen mejores condiciones y más recursos para pagar.
Pero, cuando miramos a las pymes, la cosa cambia. Según la consultora Analytica, el 12,5% de las pequeñas y medianas empresas tenían atrasos mayores a 90 días en sus pagos en enero de 2026. Los sectores más afectados son Hoteles y restaurantes con un 17,2%, Pesca con un 12,7%, y Textil y calzado con un 12,6%. Incluso en sectores que están creciendo, como el agro y la minería, la morosidad sigue en aumento.
El Banco Provincia también advirtió que, si los ingresos y las ventas no mejoran, esta situación no va a cambiar pronto. La recuperación de la economía en general es clave para que las familias y las empresas puedan poner sus finanzas en orden.
¿Por qué sube la morosidad?
Una de las causas principales es que cada vez más créditos son otorgados por entidades no financieras, como las fintech, que tienen un índice de morosidad cercano al 27%. Esto indica que estos préstamos, muchas veces más fáciles de conseguir, también son más riesgosos.
Desde el BCRA explicaron que el crédito al sector privado se duplicó en relación al PBI, lo cual aumenta el riesgo en el sistema financiero. Sin embargo, aseguraron que el sistema financiero sigue siendo sólido, gracias a los márgenes de seguridad en liquidez, previsiones y capital, que ayudan a sostener esta situación complicada.
¿Qué podemos esperar?
El aumento en la morosidad refleja que muchas familias y empresas están atravesando momentos difíciles. La inflación, los salarios que no alcanzan y las tasas altas de interés complican aún más la recuperación económica. Por eso, el camino hacia una solución pasa por mejorar los ingresos y las ventas, y por una economía que pueda ofrecer mejores oportunidades para pagar las deudas sin tanto esfuerzo.
La situación pone en evidencia la importancia de cuidar las finanzas personales y ser conscientes del nivel de endeudamiento. Aunque las cifras asustan, también sirven como alerta para tomar decisiones que ayuden a evitar que la crisis sea aún mayor.




