Un arquero con carácter y humildad
En un partido clave contra Argentinos Juniors, Agustín Marchesín volvió a demostrar por qué es uno de los pilares del equipo de Boca. Con algunas atajadas clave, logró mantener el arco en cero por cuarto partido consecutivo, ayudando a su equipo a conseguir una victoria que los acerca a la final del torneo.
Lo que más llamó la atención fue la actitud de Marchesín, que no solo fue fundamental en la cancha, sino que también transmitió calma y confianza fuera de ella. En la semana previa al encuentro, el arquero habló con serenidad sobre las críticas que había recibido últimamente y cómo eso no lo desanimaba. Aseguró que, desde que empezó su carrera hace 17 años, siempre trabajó en silencio, tratando de mejorar y aceptar las críticas, sean constructivas o destructivas.
Una victoria que refuerza su liderazgo
Tras la victoria, el arquero mantuvo su discurso de tranquilidad. Reconoció que necesitaba una actuación así, pero que seguiría trabajando con humildad, como siempre. “Sabíamos que Argentinos jugaba muy bien, tuvimos un buen primer tiempo. Ellos iban a venir con todo, pero fuimos superiores”, afirmó con confianza.
Desde su llegada a Boca a principios de año, Marchesín tuvo que hacer frente a distintos cuestionamientos. Fue tras su gran actuación en la fase de grupos de la Libertadores contra Alianza Lima en Perú que llegó al club. Sin embargo, en la revancha en Argentina, no fue titular en la tanda de penales, lo que generó dudas sobre su lugar en el equipo. A pesar de eso, él no se dio por vencido y siguió trabajando.
Un arquero que deja huella
En total, lleva 39 partidos en 2025, en los que solo recibió 31 goles. Además, hizo una tapada espectacular que quedó en la memoria de todos: cubrió el ángulo a Diego Porcel, que intentó rematar en el área chica tras un cabezazo de Molina. Esa jugada fue uno de los momentos más destacados del partido y le valió los aplausos de todos los presentes.
“Estoy tranquilo, trabajando. Sé que a veces los bajones senotan más en los arqueros, pero mis compañeros y la gente me apoyaron mucho. Estoy muy agradecido”, expresó Marchesín, quien también destacó que el grupo en Boca es muy fuerte y disfruta cada día juntos. “Nos estamos haciendo más sólidos con nuestra gente, y estamos enfocados en lo que viene”, comentó con entusiasmo.
¿Qué sigue para Boca?
Con la mira puesta en la final, el arquero y su equipo saben que todavía hay mucho por delante. La ilusión de todos en Boca es seguir sumando triunfos y cerrar el año con un título que sería muy importante para el club y para los hinchas. Marchesín, con su experiencia y liderazgo, se muestra confiado y comprometido a dar lo mejor en cada partido.
Así, en un momento de alta presión, Boca cuenta con un arquero que combina talento, calma y perseverancia. La historia de Marchesín en el club todavía tiene mucho por escribirse, y los hinchas sueñan con verlo celebrar un campeonato en los próximos días.




