Un gigante del periodismo deportivo nos deja
La noche del viernes fue un golpe duro para todos los que seguimos el deporte en Argentina. Ernesto Cherquis Bialo, uno de los periodistas más queridos y respetados del país, falleció a los 85 años tras luchar durante un año contra una enfermedad que le afectó profundamente: la leucemia.
Su partida dejó un vacío enorme en el mundo del deporte y en quienes lo conocieron de cerca. Desde su entorno confirmaron que sus restos serán velados en la Legislatura porteña, un lugar que fue parte fundamental de su vida y carrera.
Un lazo cercano con su familia y sus colegas ❤️
Marina Cherquis, una de sus sobrinas, compartió en redes sociales un emotivo mensaje. En Facebook, ilustró su despedida con un crespón negro y una foto de Ernesto junto a su familia. Allí escribió: «Te vamos a extrañar. Descansa en paz. Nuestras charlas, nuestras bromas… Ojalá estés con mi viejo y festejen por San Lorenzo. Te quiero un montón. Gracias por siempre estar con nosotros. Inolvidable, maestro.»
Marina y su hermana son hijas de Benjamín, hermano de Ernesto, y confesó que su tío le llamó de sorpresa por teléfono en los últimos días. Notó que su voz era muy débil, pausada, y que parecía querer despedirse. «Mi tío luchó muchísimo contra esa enfermedad, pero en el último tiempo se le complicó más y ya no quería sufrir», relató con dolor.
Una despedida en medio del impacto en las redes
La noticia conmovió a muchos. Entre los que quedaron sorprendidos por la anuncio estuvo Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio Interior, quien en medio de una entrevista en C5N expresó su pesar. «Lo lamento muchísimo», dijo, y agregó que Cherquis Bialo escribía crónicas increíbles sobre boxeo.
Moreno recordó la primera vez que conoció a Ernesto: fue en la puerta del canal, y en ese encuentro le confesó que a través de su trabajo había aprendido a querer el boxeo. «Él me dijo que a través mío entendió un poquito más el peronismo. Nos abrazamos y seguimos», relató.
La lucha contra la enfermedad
Todo empezó hace aproximadamente un año, cuando Cherquis Bialo enfrentó una neumonía bilateral, una condición grave que complicó su salud. La neumonía afectó sus pulmones y, a medida que su sistema inmunológico se debilitaba, su cuerpo sufrió un golpe aún más duro: le diagnosticaron leucemia, una enfermedad que impacta en la médula ósea y en la producción de células sanguíneas.
El periodista contó en primera persona cómo fue atravesar esa situación: su organismo dejó de responder y, en las semanas previas a su fallecimiento, tuvo que ser internado varias veces. Aunque luchó con todas sus fuerzas, la enfermedad fue más fuerte. Su esposa, Luisa, estuvo a su lado en los momentos más duros y acompañó sus últimos instantes.
Un legado que trasciende el periodismo
Ernesto Cherquis Bialo no solo fue un referente en la cobertura del deporte, sino que también fue una figura querida por su sencillez, su pasión y su compromiso. A lo largo de su carrera, dejó huellas en la historia del periodismo deportivo argentino, y su influencia se siente aún en quienes lo admiraron y en las nuevas generaciones que buscan seguir sus pasos.
Su partida nos recuerda lo importante que es valorar a quienes dejan una marca imborrable en nuestras vidas. La despedida será en la Legislatura, pero su legado seguirá vivo en cada historia que contó, en cada nota, en cada recuerdo compartido con sus colegas y amigos.
Hasta siempre, maestro
La muerte de Ernesto Cherquis Bialo marca el fin de una era en el periodismo deportivo. Nos deja una lección de pasión, dedicación y amor por lo que hacemos. Como él mismo solía decir, el deporte es mucho más que un juego; es una forma de vida, y él la vivió con intensidad hasta el último suspiro.
Gracias, Ernesto, por todo lo que nos entregaste. Tu historia seguirá siendo inspiración para todos los que amamos el deporte y la historia que construiste con tanto esfuerzo y cariño.




