Una pérdida que duele en Mendoza

Este domingo, Mendoza despide a uno de sus grandes referentes culturales. Carlos Alberto “Pocho” Sosa, el cantor que convirtió en himno la música cuyana, falleció a los 82 años en su ciudad natal. La noticia generó una profunda tristeza en toda la provincia, que decretó dos días de duelo para honrar su memoria y su aporte a la cultura local.

¿Quién fue Pocho Sosa?

Nacido el 17 de julio de 1943, Pocho Sosa comenzó a tocar la guitarra a los 16 años, en un momento en que una enfermedad lo obligó a guardar reposo. La primera canción que aprendió fue “Luna Tucumana”, de Atahualpa Yupanqui, y desde entonces su pasión por la música creció. A lo largo de su vida, se convirtió en uno de los referentes más importantes de la cultura popular de Mendoza y de la región cuyana.

Un amigo de Mercedes y creador de un himno

Pocho fue amigo cercano de Mercedes Sosa, aunque no tenían relación familiar. Compartían una pasión común por la música cuyana, y esa amistad quedó reflejada en una de las canciones más emblemáticas del repertorio regional. La tonada que dice “No es lo mismo el otoño en Mendoza…” fue escrita por el poeta Jorge Sosa, amigo de Pocho, con música de Damián Sánchez. Mercedes Sosa la popularizó y se convirtió en un símbolo de la belleza de la precordillera y de la cultura mendocina.

Una carrera llena de escenarios y colaboraciones

Con más de 50 años en los escenarios, Pocho Sosa participó en festivales destacados como Cosquín, el Festival de la Tonada, y realizó giras por Latinoamérica. Su voz resonó en teatros importantes, incluyendo el Teatro Ópera de Buenos Aires, y compartió escenario con artistas de renombre como Roberto Goyeneche, Tito Francia, Víctor Heredia, Teresa Parodi y Los Chalchaleros, entre otros. Su talento y compromiso con la música regional lo convirtieron en un embajador de la cultura cuyana.

Un legado que trasciende el tiempo

El gobernador Alfredo Cornejo expresó su reconocimiento decretando dos días de duelo provincial en honor a su trayectoria. Durante ese tiempo, las banderas nacionales y provinciales permanecerán a media asta en todos los edificios públicos. Además, se invitó a instituciones y organismos a sumarse a este homenaje, que busca mantener vivo el legado de Pocho Sosa en toda la comunidad.

La vicegobernadora Hebe Casado destacó que Pocho no solo fue un cantor, sino un hombre que dedicó su vida a difundir las historias y la identidad de Mendoza. «Su legado vivirá en cada tonada, en cada fiesta y en cada rincón donde alguien cante sus canciones», afirmó. La funcionaria agregó que artistas como Pocho Sosa trascienden el tiempo y se convierten en patrimonio de su pueblo.

Un adiós lleno de cariño y gratitud

Los restos del músico fueron despedidos en el salón Rojo de la Legislatura de Mendoza, en un acto lleno de emociones. Familiares, amigos, artistas, autoridades y vecinos se acercaron para rendirle homenaje y agradecerle por su contribución a la cultura local. La despedida fue un reconocimiento a su larga trayectoria y a su compromiso con la identidad cuyana.

Pocho Sosa, un hombre que convirtió su pasión en legado, deja un hueco en el corazón de Mendoza y en la historia de la música argentina. Su voz, sus canciones y su espíritu seguirán vivos, inspirando a nuevas generaciones a valorar y defender sus raíces.