Un final con estilo y mucha onda 🎤🕺

El miércoles 9 de septiembre, el mundo del espectáculo y la prensa se despidió de uno de sus grandes referentes: Samuel «Chiche» Gelblung. A sus 82 años, el periodista falleció tras enfrentar complicaciones respiratorias. Pero su despedida fue todo menos triste, más bien una mezcla de humor, cariño y recuerdos que reflejan quién fue realmente.

Un velatorio que fue como una reunión de amigos 🤝

Desde las 10:30 hasta las 15 horas, el cuerpo de Chiche estuvo en una sala de la AMIA en Villa Crespo, rodeado de periodistas, amigos y colegas que llegaron para decirle adiós. La escena fue bastante diferente a lo que uno esperaría en un velatorio: ningún clima de tristeza excesiva, sino un ambiente relajado, con anécdotas y sonrisas. La idea era recordar a Chiche con la misma energía que mostraba en vida.

Los testimonios, una mezcla de amor y humor 💬😂

Uno de los momentos más llamativos fue la llegada de Gustavo Sofovich, hijo del famoso productor Gerardo Sofovich, quien fue muy cercano a Chiche. Gustavo fue claro: «Chiche llegó tarde a la tele y revolucionó todo». Y agregó que su padre y Gelblung tenían una relación de amor y peleas, ambas con mucho cariño.

También estaban en el velatorio figuras del medio como Susana Roccasalvo y Graciela Alfano. Roccasalvo, que conoció a Chiche desde la radio, quedó sorprendida por cómo él, sin ser del mundo del espectáculo, tenía ese don especial para captar la atención. Alfano, por su parte, llegó vestida de negro y se mostró dispuesta a compartir anécdotas, incluso sobre su famosa autopsia al ET, que se convirtió en un chiste en medio de la despedida.

Otra figura importante fue Mariano Iúdica, que llegó con su clásica boina y expresó su deseo de haber muerto en un estudio de televisión, algo que generó risas entre los presentes. La presencia de Romina Propato, esposa de Iúdica, también marcó la cercanía de los colegas que quisieron estar allí para honrar su memoria.

Una figura que dejó huella en el periodismo y en la vida 💖

Gustavo Sofovich también compartió detalles sobre la relación de Chiche con su papá y con otros personajes del medio. Comentó que Gelblung no solo era un periodista brillante, sino también un tipo que disfrutaba de la vida y del humor. Su estilo fue definido como una especie de “eslabón perdido del Nuevo Periodismo”, un periodista que sabía vivir, reírse y hacer reír.

El velatorio terminó con el cortejo que se dirigió al Cementerio de La Tablada, donde descansará en paz. Pero su legado sigue vivo en las historias, anécdotas y en la forma en que logró revolucionar la televisión y el periodismo en Argentina.

Un adiós a lo grande, con humor y cariño 😎❤️

Chiche Gelblung se fue dejando una marca imborrable en todos los que lo conocieron y en quienes crecieron viendo su trabajo. La forma en que se despidieron de él refleja su espíritu: un tipo que vivió a su manera, disfrutando cada momento y dejando un legado lleno de risas y recuerdos.

Su despedida nos recuerda que, más allá del dolor, lo importante es honrar la vida de quienes marcaron nuestro camino, con humor, amor y muchas historias para contar.