Un fin de semana con vuelcos y golpes fuertes en La Plata
Este domingo, el Autódromo Roberto Mouras en La Plata fue escenario de un incidente que dejó a todos con los nervios de punta. Durante la segunda carrera de la Fórmula 3 Metropolitana, dos pilotos protagonizaron vuelcos y golpes que, por suerte, no terminaron en tragedia.
Traverso y su vuelco: un susto que quedó en nada
Benjamín Traverso, un joven piloto de 19 años de Esquina, Corrientes, fue el protagonista de un vuelco impresionante. Mientras peleaba por los primeros lugares, su auto perdió estabilidad en una curva y dio varias vueltas en el aire, hasta quedar volcado sobre el pasto. La secuencia fue tan impactante que muchos pensaron en lo peor, pero afortunadamente, Traverso salió ileso.
Tras el accidente, el piloto fue atendido en la sala médica del circuito y, luego de los controles, dio tranquilidad a sus seguidores. «Estoy perfecto, con todos los controles realizados y salió todo perfecto. Por ese lado, tranquilo y contento», aseguró. Aunque admitió estar triste por el daño material, también dejó en claro que esto es parte de su recuperación y que volverá más fuerte en la próxima carrera en Córdoba.
En cuanto a lo ocurrido, Traverso explicó que intentaba tomar una curva por el exterior y que, en algún momento, su auto se pudo haber movido al frenar, lo que provocó que su rueda se enganchara y se levantara. Él desestimó cualquier intención de hacer una maniobra peligrosa y aclaró que, en el deporte, la buena onda entre competidores siempre predomina. «Sé que no lo hizo con intención, corremos desde chicos. Seguramente charlemos y va a quedar todo bien», afirmó.
El impacto del sábado: Galeano y su experiencia en medio del susto
El fin de semana en La Plata no fue solo de vueltas y adrenalina, sino también de momentos de tensión. El sábado, Cristian Galeano, un joven piloto de Villa Luzuriaga de 19 años, sufrió un accidente que pudo ser mucho peor. Mientras competía en la segunda serie, perdió el control de su monoplaza en una zona muy rápida de la pista.
El auto, tras salir de una curva, comenzó a dar vueltas en el pasto y terminó dando seis vuelcos consecutivos, hasta quedar completamente destrozado sobre la pista. La secuencia fue tan fuerte que muchos pensaron en lo peor, pero Galeano salió sin lesiones graves. Aunque sufrió golpes y dolores, aseguró que la peor parte fue el susto y que, en comparación, salió bastante bien parado.
«Fue un golpe fuerte. Pasó todo muy rápido, pero para mí fue un montón porque no paraba de dar vueltas. Creo que la saqué bastante barata», contó. El joven piloto dijo que sufrió una molestia en una rodilla, pero que no fue nada grave. Le dieron una inyección en el hospitalito del autódromo y ahora solo queda seguir recuperándose.
Galeano también explicó que intentó aprovechar la succión en la curva y que, en un momento, sintió que el auto se levantaba desde atrás. Lo que vino después fue un susto gigante y muchas vueltas en la cabeza. Cuando pudo salir, lo hizo por sus propios medios, aunque bastante dolorido y mareado.
¿Qué nos dejan estos accidentes?
Este fin de semana en La Plata fue un claro recordatorio de lo peligroso que puede ser el automovilismo, aunque también muestra la importancia de la seguridad y la rápida atención médica en estos casos. Ambos pilotos, Traverso y Galeano, demostraron que, pese a los vuelcos y golpes, la experiencia y la atención profesional marcan la diferencia para salir ilesos.
Estos incidentes nos dejan una lección: en las carreras, la adrenalina y la velocidad están siempre presentes, pero lo fundamental sigue siendo la seguridad. La buena noticia es que tanto Traverso como Galeano están en condiciones estables y con ganas de volver a competir, demostrando que en el deporte motor la pasión y la fuerza de voluntad siempre están a la altura.




