¡La banda que nunca pasa de moda volvió a Argentina!

Después de varios años de espera, AC/DC hizo vibrar a los fanáticos argentinos en un show que quedó marcado en la historia del rock nacional. La noche del lunes 23 de marzo en el estadio de River Plate fue un festín de energía, clásicos y pura potencia, demostrando que, a pesar de los años y los cambios, siguen siendo los reyes del escenario.

¿Qué pasó en River? Todo lo que tenés que saber

Desde temprano, los fanáticos llenaron el estadio con un ambiente eléctrico. La previa estuvo musicalizada con temas de Black Sabbath y Ozzy Osbourne, preparando el espíritu para lo que sería la noche. La mayoría del público ocupaba las localidades de adelante, con un estilo más familiar y diverso en comparación con la última visita en 2009. Los famosos cuernos luminosos rojos, los Red Devils Horns, estaban en cada mano, acompañando cada tema y creando un mar de luces rojas en todo el estadio.

Antes de que el show principal comenzara, tocaron bandas como Eruca Sativa y The Pretty Reckless, que calentaron motores para la gran noche.

El arranque eléctrico: de qué empezó la fiesta ⚡

A las 21:04 en las pantallas del estadio se proyectó un video que mostraba a la banda llegando en un auto veloz, marcando el espíritu de velocidad y adrenalina que caracteriza a AC/DC. Luego, Angus Young salió en escena con su clásico uniforme escolar azul, tomando el control con el riff de «If You Want Blood (You’ve Got It)». Brian Johnson, vestido con negro, camisa sin mangas y su característico gorro, saludó al público y arrancó la noche con un mensaje simple pero potente: «Qué bueno verlos después de tanto tiempo. Esta será una noche de rock and roll».

Y no dejaron dudas: enseguida tocaron «Back in Black», uno de sus temas más emblemáticos, que hizo corear a todos. La banda parecía imparable. Angus, con su pared de amplificadores Marshalls, sigue siendo el alma del grupo, transmitiendo toda su energía a través de su guitarra.

¿Y la voz de Johnson? La potencia en modo eléctrico

Brian Johnson, de 78 años, entregó su energía, aunque con un estilo más áspero y rasposo que el original. Algunos temas, como «Sin City» y «High Voltage», lograron interpretaciones destacadas, con matices y climas que demostraron que todavía tienen mucho para ofrecer. Sin embargo, en otros momentos, su voz sonó más como un graznido, pero igual transmitiendo la fuerza que los caracteriza.

El show continuó con clásicos como «Thunderstruck», donde simularon una tormenta eléctrica que pareció sacudir todo River. Angus, sin blazer, tocando con toda su fuerza, y Stevie, el sobrino de los Young que reemplaza a Malcolm, mostrando que, aunque no es un motor igual, cumple con creces su papel en la banda. La base rítmica, con Chris Chaney en bajo y Matt Laug en batería, se mantuvo sólida en todo momento, asegurando que la potencia nunca decayera.

Un repaso por toda su historia y un presente vigente

La lista de canciones fue un recorrido por toda su historia, incluyendo temas del siglo XXI como «Stiff Upper Lip». La banda, aunque ya tiene más de 70 años en Angus y casi 80 en Brian, continúa mostrando que su estilo no pasa de moda y que el rock puro y duro sigue siendo su sello distintivo.

El show fue todo un acto de resistencia y resiliencia. Después de la muerte de Bon Scott en 1980, y con un cambio de cantante, lograron seguir conquistando públicos y batiendo récords con discos como «Back in Black». La banda demostró que, con experiencia y pasión, aún tienen mucho para dar.

¿Y ahora qué? ¿Futuro holográfico?

Por ahora, la idea de una versión holográfica de AC/DC todavía parece lejana. La banda sigue en vivo, con su fuerza intacta, dejando en claro que el rock no muere y que River Plate fue testigo de una noche inolvidable. La próxima vez que pienses en la energía del rock clásico, seguramente recordarás esta noche en Buenos Aires, donde AC/DC volvió a demostrar por qué son leyenda viva del género.