La carrera por la estatuilla: ¿Qué está en juego?
Ya no falta mucho. Aunque el anuncio oficial será el próximo jueves 22 de enero, la suerte de la película argentina «Belén», dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, ya está en marcha. ¿Su objetivo? convertirse en una de las cinco finalistas en la categoría de Mejor Película Internacional en los premios Oscar.
Si logra esa hazaña, será la novena película argentina que llega a esa instancia, después de títulos como La historia oficial (que fue la primera en ganar), Relatos salvajes y Argentina, 1985. Pero, ¿qué significa esto en realidad? En pocas palabras, estar entre las favoritas en unos de los premios más importantes del cine mundial.
¿Cómo funciona la carrera hacia los Oscars?
Las estrategias para ganar un Oscar no son casualidad. Hollywood tiene toda una serie de pasos a seguir, y uno de los más importantes es el lobby, que empieza mucho antes de la ceremonia. Desde las semanas previas, las productoras y los equipos de campaña hacen todo lo posible para que los votantes conozcan sus películas, participando en entrevistas, eventos y campañas en redes sociales.
Por ejemplo, en los últimos días, se han visto muchas entrevistas a actores y directores y una oleada de apariciones públicas, tanto en la Costa Oeste como en la Este de Estados Unidos. También han aumentado las publicaciones en redes sociales y medios digitales, reemplazando en parte las viejas campañas en medios impresos con frases como “Para su consideración”.
¿Qué tiene que hacer «Belén» para llegar a la final?
Para que una película argentina pueda entrar en la lista de finalistas en la categoría de mejor película internacional, los miembros de la Academia deben postularla. Ellos mismos eligen cuáles consideran que tienen posibilidades, y para eso deben haber visto las películas en cuestión.
En el caso de «Belén», la película ya fue nominada y ahora enfrenta una competencia dura, con otras producciones de todo el mundo. En total, en el pasado, Argentina logró que películas como La historia oficial y El secreto de sus ojos ganaran el premio, pero el camino no es fácil: deben destacar en un proceso que involucra votos de más de 9.500 miembros de la Academia, distribuidos globalmente.
El impacto de la promoción y la selección
Para estar entre las nominadas, las películas necesitan ser vistas por los votantes. Por eso, las campañas de promoción son tan fuertes y costosas. Se invierte en publicidad, invitaciones a eventos exclusivos y proyecciones privadas para captar la atención de los miembros de la Academia, que en su mayoría trabajan en la industria del cine y en muchos casos, no han tenido tiempo de ver todas las películas en competencia.
En ese contexto, títulos como «Hamnet» y «El agente secreto» —que también están en la carrera— buscan destacar con premios previos y una buena estrategia de promoción. La película de Chloé Zhao, por ejemplo, ganó el Globo de Oro y eso la pone en una buena posición para la nominación final.
¿Qué pasa con las películas latinoamericanas?
En la categoría de Mejor Película Internacional, se seleccionan solo cinco candidatas. Cada país puede presentar una opción, y en Argentina, ya han sido nominadas ocho películas en el pasado, logrando que dos de ellas ganaran el premio. Para esta edición, «Belén» tiene que competir contra otras producciones, incluyendo la brasileña El agente secreto, que ha estado ganando premios y que se estrenará en Argentina el 26 de febrero.
El reto es grande, pero no imposible. La expectativa es que, si todo marcha bien, Argentina pueda tener otra oportunidad de estar en los Oscars con una película que refleja su cultura y su talento.
El sueño de una nominación
Que «Belén» llegue a la final sería un gran logro, no solo por el reconocimiento internacional, sino también porque ayuda a mostrar el cine argentino en el mundo. La historia, la dirección y las actuaciones están en juego, y todo dependerá de cómo la película logre captar la atención de los votantes en los próximos meses.
Por ahora, solo queda esperar al anuncio oficial y seguir de cerca la campaña que se ha puesto en marcha para que esta historia argentina tenga su lugar en la gran fiesta del cine mundial. Después de todo, para los que amamos el cine, ver a una película de su país en los Oscars siempre es motivo de orgullo y celebración.




