¿Qué es el RIGI y por qué genera polémica? 🤔
El gobierno de Javier Milei apuesta por un nuevo esquema llamado RIGI, que busca incentivar inversiones en sectores clave para reactivar la economía argentina. La idea es ofrecer beneficios fiscales a las empresas que inviertan en proyectos específicos, con la esperanza de crear empleos y aumentar las exportaciones. Sin embargo, no todos están de acuerdo con estos beneficios, y el debate se centra en cuánto le cuesta al Estado esta estrategia.
¿Cuánto dinero se perdería por estos beneficios? 💸
Según Guillermo Michel, un diputado que fue jefe de Aduanas durante la gestión de Sergio Massa, los primeros 13 proyectos aprobados bajo el RIGI tendrían un costo fiscal cercano a 0,27 puntos del PBI, es decir, unos 1.837 millones de dólares al año en impuestos que no se cobrarían. Además, la estimación no incluye los últimos proyectos aprobados, lo que podría hacer que esa pérdida sea aún mayor.
En concreto, por cada 100 mil millones de dólares en inversión, el gasto tributario sería de aproximadamente 1 punto del PBI, lo que refleja el esfuerzo fiscal que hace el gobierno para atraer inversiones, especialmente en sectores como el petróleo, la energía y la minería.
¿Qué incluye el Super RIGI? 🚀
El Super RIGI es una versión ampliada que ofrece beneficios aún mayores, como reducir el impuesto a las ganancias al 15% y las contribuciones sociales al 10%. Si se consideran las mismas condiciones y la creación de empleo, Michel estima que los beneficios adicionales podrían aumentar la pérdida fiscal a unos 8.640 millones de dólares por año.
Estos beneficios están dirigidos a sectores innovadores y estratégicos, como la industrialización del litio, energías renovables, vehículos eléctricos, petroquímica, minería, aeroespacial, pesca y fertilizantes. La idea es incentivar el desarrollo de cadenas productivas locales, aunque algunos críticos señalan que no incluye políticas claras para fomentar la investigación y el desarrollo.
Proyectos clave y sus cifras 💼
Los 13 proyectos que ya fueron analizados en profundidad suman una inversión de cerca de 27.210 millones de dólares y generan aproximadamente 36.873 puestos de trabajo. Entre los más destacados están:
- GNL en Southern Energy (15.156 millones de dólares)
- Vaca Muerta Sur, liderado por YPF (2.900 millones)
- Proyecto minero Los Azules (2.672 millones)
- Otros proyectos en minería y energía como Diablillos y Rincón de Río Tinto
Estos proyectos, en su mayoría, ya tenían rentabilidad en un contexto económico favorable, lo que genera cuestionamientos sobre si realmente necesitan los beneficios fiscales para concretarse.
¿Vale la pena el costo fiscal? ⚠️
Desde la consultora Paspartú, dirigida por Juan José Carbajales, advierten que muchas de estas inversiones en Vaca Muerta, por ejemplo, ya eran rentables sin los beneficios del RIGI. Por eso, consideran que el Estado está regalando recursos en proyectos que podrían haberse realizado igual sin estos incentivos, lo que implica un riesgo fiscal para el país.
Además, también señalan que no existe un límite claro para las ampliaciones de estos proyectos, lo que podría aumentar aún más los costos para las arcas públicas a largo plazo.
¿Por qué se otorgan estos beneficios? 🎯
Desde el Gobierno argumentan que sin estos incentivos muchas de esas inversiones no se quedarían en Argentina. La lógica es que, si no se ofrecen beneficios, las empresas podrían optar por otros países con condiciones más favorables, y el país perdería oportunidades de crecimiento.
En resumen, el debate gira en torno a una especie de balanza: por un lado, el potencial de crecimiento y creación de empleo, y por otro, el costo fiscal que implica ofrecer estos beneficios. La pregunta que queda en el aire es cuánto está dispuesto a gastar el Estado para impulsar su economía sin perder la estabilidad fiscal.




