¿Qué harán los argentinos con su aguinaldo este año? 🤔
Cada diciembre y junio, uno de los temas que siempre aparece en la mesa de conversación es qué harán los trabajadores argentinos con su aguinaldo. ¿Lo guardarán? ¿Lo gastarán en vacaciones, en compras o en pagar deudas? La realidad de este año trae un cambio interesante: ahora, la mayoría prioriza pagar lo que debe antes que otras cosas.
Un cambio en las prioridades 💡
Un estudio reciente de la firma Focus Market analizó las respuestas de más de 3.500 personas y encontró que, en 2026, el uso del aguinaldo cambió bastante en comparación con años anteriores. Antes, muchos destinaban ese dinero a vacaciones, inversiones o gastos en ocio. Pero ahora, lo que más buscan los argentinos es cubrir deudas, especialmente las relacionadas con tarjetas y financiamiento en cuotas.
El estudio señala que el 23,5% de las respuestas indican que el principal destino del aguinaldo será pagar deudas. Le sigue la compra de dólares, con el 17,8%, y los gastos en gastos generales, como alimentos y servicios, con el 16,2%. Las inversiones también aparecen en la lista, con un 13,9% en acciones y un 11% en fondos comunes. Por detrás, las vacaciones quedaron en un lejano sexto lugar, con solo el 10,3%. Y, para los que solían apostar a los plazos fijos, la opción aparece casi sin presencia, con menos del 1%.
¿Por qué esta tendencia? 🔎
Damián Di Pace, director de Focus Market, explicó que en un contexto donde la inflación todavía afecta a la economía, muchos argentinos eligen usar su aguinaldo de forma defensiva. La prioridad es pagar las deudas a corto plazo, como las tarjetas y los créditos en cuotas. Además, en tiempos de incertidumbre, muchos prefieren dolarizar sus ahorros, ya que el dólar sigue siendo visto como un refugio seguro, tanto para protegerse de cambios en la moneda como para mantener un valor estable en medio de la volatilidad.
¿Cómo cambió respecto al año pasado? 📊
Al hacer una comparación con 2025, se nota que el interés en pagar deudas y comprar dólares aumentó bastante. En concreto, en 2025, solo el 9% de las personas usaba su aguinaldo para pagar deudas, pero en 2026 ese porcentaje subió a más del doble. Esto refleja que las familias están más endeudadas o que los gastos cotidianos, como servicios y alimentos, siguen siendo un peso difícil de manejar.
Por otro lado, también crece el interés en inversiones financieras. Cada vez más personas en segmentos de clase media y media alta prefieren invertir en acciones, fondos o cuentas que les permitan ganar algo de dinero sin dejar de tener liquidez. Esto muestra un tipo de ahorrista más sofisticado, que busca aprovechar su dinero para ganarle a la inflación y no inmovilizarlo en un plazo fijo, que en realidad, en 2026, sigue siendo la opción menos elegida.
¿Por qué la situación no mejora aún? 🚧
El motivo principal tiene que ver con que, aunque la inflación desacelera, los salarios todavía no alcanzan a cubrir todos los gastos de las familias. Según datos del INDEC, en la primera mitad de 2025, casi 4 de cada 10 hogares tuvieron que usar sus ahorros para llegar a fin de mes. La diferencia con años anteriores es enorme: en 2003, menos del 20% de los hogares necesitaba recurrir a sus ahorros, y ahora esa cifra se casi duplica.
Para tener una idea, entre enero y marzo de 2026, los salarios subieron un 8,6%, pero la inflación, medida por el IPC, creció un 9,4%. Esa diferencia explica por qué, en el presente, el aguinaldo se destina principalmente a pagar cuentas y reducir deudas, en lugar de pensar en inversiones o proyectos a largo plazo.
¿Quién recibe el aguinaldo en Argentina? 🧾
Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en febrero de 2026 había unos 10 millones de asalariados con derecho a cobrar su aguinaldo. De estos, más de 6 millones trabajan en el sector privado, aproximadamente 3 millones en el sector público y unos 450 mil en casas particulares. Aunque hubo pequeñas bajas en los registros respecto a 2025, el empleo en tareas domésticas creció un poco.
En definitiva, el aguinaldo de junio de 2026 refleja cómo la economía y las necesidades de las familias argentinas están en plena transformación. La prioridad ahora es salir del ciclo de endeudamiento y buscar estabilidad, aunque todavía queda mucho por recorrer para que esa estabilidad sea definitiva.




