Una puesta que desafía las reglas del teatro 🎬

¿Alguna vez imaginaste ver una obra en un lugar donde todo puede cambiar en cada función? Eso es exactamente lo que proponen Vivi Tellas y Diego Bianchi con su nuevo proyecto: una versión performática de La Metamorfosis de Kafka, que se estrenará en el Espacio Infinito del Centro Cultural Borges.

El espacio y la creatividad sin límites 🚀

Este espectáculo no es una puesta convencional. Se trata de una experiencia única, donde alrededor de 60 espectadores podrán sumergirse en un ambiente con grandes ventanales y techos altos, rodeados de objetos y escenografía que cobran vida propia. La idea es que la obra tenga su propio ritmo y que cada función sea diferente, gracias al caos y la interacción con los objetos y actores.

¿De qué trata la obra?

Basada en la famosa historia de Gregorio Samsa, quien un día despierta convertido en insecto, la puesta no busca representar literalmente esa transformación. En cambio, los artistas exploran el caos, la pérdida de identidad y los cambios que todos enfrentamos en la vida. La historia de Gregorio se transforma en una metáfora del proceso de cambio, donde la voluntad no siempre juega un papel central.

Un proceso artístico abierto y colaborativo 🎨

Vivi Tellas, que además de dirigir, creó la diplomatura en Artes Vivas en la UNTREF, y Diego Bianchi, diseñador gráfico y artista visual, unen sus miradas para crear algo distinto. Ambos prefieren perder el control en sus obras, dejando que la vida misma y el azar dirijan el proceso. Desde el inicio, la colaboración fue muy fluida: los actores, los objetos y los diseñadores trabajan en conjunto, creando la obra en simultáneo durante los ensayos.

Para Vivi, la escenografía no es solo un decorado, sino una parte activa del relato. Diego, por su parte, trae su experiencia en materiales transgresores, creando objetos y esculturas que interactúan con los actores y el público, generando un efecto de enredo y caos que hace que cada función sea única.

Historias que se cruzan y se transforman 🔄

Uno de los puntos destacados de la obra es que la vida personal de los artistas también se refleja en ella. Vivi, por ejemplo, trabajó en biodramas, obras que retratan historias reales y biografías, y Diego, en su trayectoria, también experimentó cambios profundos, como una intervención de salud que lo llevó a un coma y a reescribir su historia personal.

Además, la historia de Gregorio en esta puesta se relaciona con la de uno de los actores, Manuel Hermelo, quien también sufrió una transformación personal tras estar en coma y escribir un libro. La obra, así, se vuelve un espejo de las mutaciones y cambios que todos atravesamos en la vida.

¿Y qué hay del control?

Vivi y Diego coinciden en que en su trabajo prefieren dejar que la obra tenga su propia vida. La idea es que los objetos, los actores y el espacio se relacionen en un proceso de creación donde el azar tiene su lugar. Como dice Vivi, la obra puede resistirse a la idea inicial, rechazar ciertos objetos o caminos, y eso forma parte del proceso, haciendo que cada función sea diferente y especial.

¿Por qué vale la pena? ✨

Más allá de la historia y el concepto, lo que destaca en esta puesta es la experiencia sensorial y participativa. La interacción con objetos, la presencia del público muy cerca del escenario, y la libertad creativa de los artistas hacen que sea mucho más que una obra teatral tradicional. Es un espacio donde la ficción y la realidad se mezclan, donde la transformación no solo está en la historia, sino en toda la experiencia.

La función será los jueves y domingos de agosto, con una fecha especial el miércoles 26, siempre a las 19 horas. La entrada es libre y gratuita, pero hay que retirar los tickets 30 minutos antes, con un máximo de dos por persona.

Para pensar y sentir

¿Qué significa transformarse? ¿Hasta qué punto podemos decidir cambiar? La obra invita a reflexionar sobre esas preguntas, usando la metáfora de Kafka y su clásico. Pero también, nos invita a cuestionar cómo la realidad, el caos y la creatividad se mezclan en nuestras vidas, y cómo, a veces, la única forma de entendernos es dejando que las cosas fluyan.

Una experiencia teatral que promete sorprender y dejar huella, donde la única constante será el cambio mismo.