¿Por qué está en juego la Corte Suprema de Buenos Aires?

La provincia de Buenos Aires, una de las más grandes y pobladas de Argentina, enfrenta una situación complicada en su Poder Judicial. La Corte Suprema provincial necesita completar sus siete cargos para funcionar de manera plena, pero por ahora solo tiene tres magistrados en funciones. Esto genera una problemática que afecta la administración de justicia en toda la provincia.

¿Qué pasa con los cargos vacantes? 🕒

Desde hace más de 800 días, hay vacantes sin cubrir en la Corte. La primera se produjo en enero de 2020 y, desde entonces, la situación no logró solucionarse. Aunque ya se lograron cubrir 415 puestos en total, aún quedan 200 vacantes en diferentes niveles del sistema judicial bonaerense. La mayoría de estos cargos están en las instancias de instrucción, donde trabajan fiscales y defensores.

¿Qué implica tener tantos cargos sin cubrir?

Para que la Corte funcione y tome decisiones importantes, necesita al menos cuatro de sus siete miembros. Como solo hay tres en funciones, cada vez que hay que votar, deben llamar a jueces de otras instancias, incluso a conjueces (jueces suplentes). Esto complica y ralentiza la resolución de casos y puede afectar la independencia del tribunal.

¿Qué dicen los jueces y el gobierno? 🚨

El presidente del Tribunal, Sergio Torres, hizo un llamado a los poderes políticos de la provincia para que agilicen las designaciones y puedan completar la Corte con sus siete miembros, como manda la Constitución. Además, advirtió que postergar las designaciones solo debilita el sistema judicial y favorece la inseguridad jurídica.

Por su parte, el gobernador Axel Kicillof tiene en mente terminar con esta demora antes que finalice su mandato. Para eso, necesita conseguir el apoyo político del Senado, en especial de bloques como La Cámpora y el espacio de Sergio Massa, que tienen poder de decisión sobre la aprobación de los nombramientos.

¿Por qué es tan difícil avanzar? 🤔

El principal obstáculo no es solo el acuerdo técnico, sino político. La designación de jueces requiere de mayorías simples en el Senado, pero conseguir esos votos en un escenario donde las decisiones suelen estar marcadas por alianzas y enfrentamientos políticos, no es fácil. Además, aún no está funcionando la Comisión de Acuerdos, que es la encargada de tratar los pliegos enviados por el Ejecutivo.

¿Qué impacto tiene esto en la justicia bonaerense?

La demora en completar la Corte y en cubrir los cargos vacantes genera sobrecarga en los magistrados en funciones y en los tribunales inferiores. Esto puede traducirse en decisiones más lentas, casos sin resolver y una justicia menos efectiva para los ciudadanos.

¿Qué sigue ahora? 🔜

La situación sigue siendo un tema prioritario para el gobierno y para los actores del Poder Judicial. La apuesta es lograr los acuerdos políticos necesarios para que los pliegos de los nuevos jueces avancen en el Senado y, así, fortalecer la justicia en la provincia. Sin embargo, la realidad muestra que el principal freno sigue siendo la política, que debe dar su apoyo para que la Justicia pueda funcionar de manera plena y eficiente.

Mientras tanto, los casos seguirán acumulándose y la incertidumbre sobre cuándo la Corte tendrá todos sus miembros en funciones continúa en el aire. La esperanza está en que, con diálogo y acuerdos, se pueda revertir esta situación antes de que termine el mandato de Kicillof.