Un arranque prometedor, pero con un problema en el horizonte 🚧
River Plate empezó bien el 2026. El equipo se muestra más organizado, con una defensa sólida y buen control en la mitad de la cancha. Sin embargo, hay una sombra que podría complicar su camino en el torneo: la falta de un goleador clásico, un famoso «9» que pueda convertir goles con regularidad.
El problema se agudizó tras la lesión de Sebastián Driussi, uno de los delanteros del plantel. El domingo pasado, en el partido contra Rosario Central en Arroyito, Driussi sufrió un desgarro en el isquiotibial izquierdo. Ahora, River tiene que decidir quién reemplazará al delantero en el puesto de centrodelantero.
¿Quién puede ser el nuevo 9? 🤔
La opción más cercana es Maxi Salas, que en los últimos partidos había perdido protagonismo por bajo rendimiento. Además, en la mira también está Agustín Ruberto, un juvenil que espera su oportunidad para debutar en Primera. Pero la realidad es que, con Driussi en cancha, el problema seguía siendo la falta de un goleador confiable.
Para entender la dificultad, hay que mirar las cifras: Driussi no marca un gol desde el 21 de agosto, cuando anotó ante Libertad en la Copa Libertadores. Desde ese día, pasaron 13 partidos sin que pueda convertir. Además, en total, en sus 39 partidos con la camiseta de River, lleva apenas 10 goles, con un promedio de menos de un gol cada 2 partidos.
Su lesión, que lo dejó fuera de las canchas por 131 días en sus 13 meses en el club, fue una de varias lesiones musculares que sufrió en su carrera. La más grave fue en el Mundial de Clubes, donde sufrió un severo esguince de tobillo que lo mantuvo dos meses afuera. La mala suerte lo persiguió, y en total, Driussi se perdió unos 20 partidos por lesiones.
Otros delanteros en la cuerda floja ⚠️
Maxi Salas y Facundo Colidio también atraviesan una sequía goleadora. Salas no marca desde el 2 de octubre, hace más de un mes, y en 21 partidos con River, apenas logró 4 goles. Por su parte, Colidio lleva 27 goles en 115 partidos, pero no convierte desde el 19 de julio, hace 21 encuentros. La falta de goles en estos jugadores también genera preocupación.
El entrenador Marcelo Gallardo busca tranquilidad en medio de esta situación. Él afirma que el equipo está en constante evolución y que el gol llegará si el funcionamiento mejora. En sus palabras, no ven un «9» clásico en el esquema actual, sino que el equipo se mueve y se adapta en función del sistema, sin un delantero referencia fijo.
¿Por qué no hay un 9 de referencia? 🤷♂️
Desde los éxitos pasados, River no ha contado con un centrodelantero clásico. En los momentos más fuertes, jugadores como Teófilo Gutiérrez, Lucas Alario, Fernando Cavenaghi y Lucas Pratto cumplieron ese rol de referencia en el área. Sin embargo, el estilo de juego del equipo los hacía salir del área o jugar en otra posición, más que ser un punta fijo.
Para Gallardo, encontrar un goleador de esas características no es fácil ni barato. A pesar de que en el mercado hay muchos delanteros, River busca jugadores que puedan adaptarse a su sistema, y no solo traer por traer. El entrenador entiende que el equipo funciona sin un «9» tradicional, pero que en el fondo, cuando llega la oportunidad, los delanteros que tienen gol pueden hacer la diferencia.
¿Qué dicen los ex River? 💬
Daniel Onega, una leyenda del club, opinó que sería mejor traer un 9 de referencia, pero también reconoció que no es sencillo encontrar uno con los valores y condiciones necesarias para jugar en River. Él mismo mencionó que le gustaría que vuelva Borré o que, en su defecto, se le dé la oportunidad a Driussi, si no estuviera lesionado.
Por su parte, Esteban «Bichi» Fuertes, ex jugador del club, sugirió que el juvenil Ruberto debería tener más chances. Considera que tiene condiciones impresionantes y que, si se lo lleva con calma, puede adaptarse y aportar en el futuro cercano.
¿Qué hará Gallardo? 🔍
Por ahora, el técnico Marcelo Gallardo analiza quién será el reemplazante de Driussi. La primera opción sería Maxi Salas, y aunque circulan rumores sobre un posible fichaje de Jonathan Calleri, por ahora el DT se apoyará en lo que tiene hasta al menos mitad de año.
El dilema del «9» sigue en la mira, y la solución no será sencilla. River necesita goles, y mientras tanto, el entrenador busca maneras de que el equipo siga creciendo sin depender únicamente del delantero centro.




