Un acto emotivo en la Corte Suprema para honrar a los jueces que enfrentaron la dictadura
Este martes, la Corte Suprema de Justicia de la Nación organizó un acto que quedó en la historia. Fue un reconocimiento a los jueces que, hace 40 años, lograron condenar a las juntas militares responsables de la represión ilegal durante la dictadura en Argentina. La ceremonia se realizó en el salón de los Pasos Perdidos del palacio de Justicia y estuvo lleno de figuras importantes de la justicia, la política y la sociedad civil.
Un homenaje a los héroes de la justicia 🇦🇷
En el acto, se entregaron placas conmemorativas a los ex jueces que participaron en ese juicio histórico: León Arslanian, Ricardo Gil Lavedra, Guillermo Ledesma, Jorge Valerga Aráoz, Andrés D’Alessio y Jorge Torlasco (este último, en memoria). Además, estuvieron presentes familiares de algunos de los jueces, así como dirigentes políticos y miembros de grupos dedicados a la memoria y los derechos humanos.
El homenaje también incluyó la presencia de ex funcionarios del gobierno de Raúl Alfonsín, quien en 1985 tomó la valiente decisión de impulsar este proceso judicial, enfrentándose a la negativa de las Fuerzas Armadas. La sala donde se realizó el acto fue renombrada como “Sala de los Derechos Humanos”, en reconocimiento a ese juicio y a la lucha por la verdad y la justicia.
La historia en la sala de audiencias 🏛️
La sala donde se llevó a cabo el juicio pasó a ser un símbolo en la historia argentina. Durante cerca de dos años, allí se juzgó a ex militares y responsables de la represión, y se dictaron condenas severas: cadena perpetua para Jorge Videla y Emilio Massera, y penas menores para otros altos mandos del Ejército y la Armada.
El juicio fue un momento clave, porque fue la primera vez en Argentina que el pasado de violaciones a los derechos humanos fue sometido a un proceso judicial. Este hecho marcó un cambio en la historia del país, que por mucho tiempo había evitado enfrentar su historia reciente.
Palabras que resuenan en la historia 📢
El presidente de la Corte, Horacio Rosatti, destacó que ese fallo fue un paso fundamental para que Argentina dejara atrás “la amnesia autoinfligida” que generaba impunidad. Para Rosatti, condenar a los responsables sin buscar venganza, respetando siempre la ley y la Constitución, fue un acto de valentía y un ejemplo para el futuro.
Por su parte, el vicepresidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, resaltó la importancia del coraje de los jueces que enfrentaron la dictadura, poniendo la ley por encima del miedo. Mencionó que, gracias a su trabajo, Argentina pudo dar una respuesta jurídica y ética a crímenes atroces, en un contexto de amenazas y democracia débil.
Juzgar con valentía y sin miedo 🏛️
Otros jueces también subrayaron la importancia de ese momento. Ricardo Lorenzetti, por ejemplo, resaltó la valentía de los jueces que, en un proceso transparente, enfrentaron a los responsables de la dictadura, respetando los derechos de las víctimas y testigos.
El homenaje también contó con la presencia de figuras como Mariano Llorens, quien recordó que esos jueces ejercieron su tarea con responsabilidad y sin miedo, logrando un fallo que hoy es un símbolo de la justicia y la democracia en Argentina.
Recordando el pasado para construir el futuro ✨
Ricardo Gil Lavedra, ex juez y ahora presidente del Colegio Público de la Abogacía de la CABA, rememoró cómo en ese momento se investigaron miles de casos de desaparecidos, centros clandestinos y hábeas corpus presentados ante la justicia. También recordó que, en aquel entonces, no existían muchas herramientas modernas, y que los recursos logísticos eran limitados.
El acto fue solo para el poder judicial, por lo que no estuvo presente el público general, pero la emoción y la importancia del momento quedaron claramente reflejadas en las palabras y gestos de todos los presentes.
Un legado que no se olvida 📝
Al terminar, los ex jueces y familiares recibieron las placas conmemorativas, en un acto que busca mantener viva la memoria de quienes enfrentaron el miedo y lucharon por la justicia. Es un recordatorio de que, aunque el camino fue difícil, la justicia puede y debe prevalecer siempre, incluso en los momentos más oscuros de la historia.




