¿Por qué conviene pensar en un plazo fijo en dólares? 🌎💰

Los plazos fijos son una de las opciones más elegidas para ahorrar a corto plazo, pero no todos son iguales. Cuando pensamos en invertir, una de las decisiones clave es si hacerlo en dólares o en pesos. Hoy, te contamos qué tenés que tener en cuenta para decidir si te conviene más uno u otro y cómo aprovechar las diferencias entre bancos y modalidades.

El plazo fijo en pesos: ¿qué cambia según el banco y el canal? 🏦📱

En Argentina, los bancos ofrecen diferentes tasas para los plazos fijos en pesos, y esas tasas pueden variar mucho según la entidad y el método que uses para hacer la inversión. Por ejemplo, en el Banco Nación, si lo haces en sucursal, la Tasa Nominal Anual (TNA) es del 15,50%. Pero si usás medios electrónicos, esa tasa sube al 19%. Esto significa que, con un millón de pesos invertidos por 30 días, la ganancia sería distinta: aproximadamente $12.700 si lo hacés en sucursal y unos $15.600 si usás la app o la web.

El plazo fijo tradicional requiere mantener el dinero inmovilizado durante un mes completo. Si pensás en necesitar el dinero antes del vencimiento, quizás esta opción no sea la mejor, ya que en general no es tan flexible y algunas modalidades con cancelación anticipada ofrecen tasas más bajas.

¿Qué tasa ofrecen los principales bancos en pesos? 📊

  • Banco Nación: TNA 19%
  • Banco Galicia: TNA 17,5%
  • BBVA: TNA 19,5%
  • Santander: TNA 16%
  • Banco Provincia: TNA 19,5%
  • Banco Macro: TNA 18,5%
  • ICBC: TNA 17,7%
  • Banco Ciudad: TNA 17%
  • Banco Patagonia: TNA 16%
  • Credicoop: TNA 17,5%

¿Y en dólares? ¿Por qué pensarlo? 💵

Invertir en dólares puede ser una opción para quienes quieren protegerse de la inflación o simplemente diversificar sus ahorros. Aunque en Argentina no todos los bancos ofrecen plazos fijos en dólares de manera habitual, sí existen productos vinculados a esa moneda. La ventaja principal: si el dólar sube, tu inversión también puede crecer en términos reales.

¿Qué hay que evaluar antes de decidir? 🔍

Primero, la liquidez. En un plazo fijo en pesos tradicional, el dinero queda bloqueado hasta el vencimiento. Pero algunos bancos, como el Banco Nación, ofrecen opciones con cancelación anticipada a 30 o 180 días, aunque con tasas menores si elegís esa modalidad. La idea es pensar si vas a necesitar ese dinero antes de ese plazo, porque si sí, quizás conviene buscar otras alternativas.

Otro factor clave es la inflación. En julio, el IPC subió un 2,1% y en el último año acumuló un aumento del 33,8%. Una tasa del 19% anual equivale a unos 1,56% en un mes. En cifras, con un millón de pesos, eso significa unos $15.600 en intereses, pero si la inflación supera ese porcentaje en ese período, tu dinero pierde poder de compra, aunque aumente en cantidad nominal.

El interés real y las otras opciones 💡

Además, existe la opción de los plazos fijos UVA, que ajustan el capital según la inflación (el índice de precios). En este caso, además de la tasa fija, el dinero crece con la variación del costo de vida, ideal para quienes quieren mantener el poder adquisitivo. El Banco Nación, por ejemplo, ofrece esta modalidad con plazos desde 90 días.

En resumen: ¿qué conviene? 🤔

Todo depende de qué buscas: si querés seguridad y no necesitás el dinero antes de un mes, un plazo fijo puede ser una buena opción. Pero si querés protegerte de la inflación, quizás debés mirar otras alternativas, como los plazos fijos UVA o diversificar en dólares. Lo importante es evaluar cuánto dinero podés dejar inmovilizado, qué tasas ofrecen los bancos y qué expectativas tenés sobre la inflación y el dólar en los próximos meses.