Universidades públicas en pie de lucha
Este año, la situación en las universidades públicas argentinas viene complicada: los salarios docentes no paran de perder frente a la inflación, los fondos no alcanzan y las protestas se multiplican. El motivo principal es que, aunque el Congreso aprobó dos veces la Ley de Financiamiento Universitario (la segunda para revertir el veto del presidente Javier Milei), el Gobierno todavía no la implementó. Mientras tanto, los aumentos de sueldo se dieron por decreto, sin acuerdo en paritarias y muy por detrás de la inflación, lo que genera bronca y malestar en todo el sector educativo.
Paritarias congeladas y sueldos en picada 💔
Según un informe de la Asociación Docente de la Universidad Nacional de Avellaneda (ADUNA), la inflación entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se estima en un 240,9%. Sin embargo, los aumentos de sueldo para los docentes universitarios apenas llegaron al 136,8% y fueron definidos por el Ejecutivo, sin acuerdos paritarios. La diferencia es tan grande que, para que los sueldos recuperen el poder de compra previo al actual Gobierno, deberían subir casi un 44% de golpe. No sorprende que los gremios estén cada vez más activos con sus reclamos.
Recortes en la educación y protestas en todo el país 🚨
La situación no mejora en las provincias: en 21 de ellas se redujo el gasto en educación en lo que va del año, y los salarios docentes siguen por debajo de los niveles de 2014. Mientras tanto, las universidades se organizaron y realizaron un paro de 72 horas para exigir no sólo mejores salarios para docentes y no docentes, sino también fondos para el funcionamiento básico y becas especiales.
En Catamarca, por ejemplo, hubo una clase pública para visibilizar el reclamo. Pero esta movida se repite en muchas otras provincias y universidades del país, mostrando que el malestar es generalizado.
La Ley de Financiamiento Universitario sigue en pausa ⏸️
La clave para solucionar parte de estos problemas está en la Ley de Financiamiento Universitario, que fue sancionada por el Congreso y luego vetada por Milei. El Congreso revirtió ese veto, pero el Gobierno aún no la pone en marcha. Esto deja a las universidades sin los fondos extra que la ley prometía, complicando aún más la situación.
En medio de la discusión por el Presupuesto 2026, el Gobierno anunció aumentos para áreas como discapacidad y emergencia pediátrica, pero las universidades quedaron afuera. Para colmo, el proyecto oficialista busca eliminar artículos que obligan a destinar un mínimo del 6% del PBI a educación y un 1% a ciencia y tecnología para 2032. Esto preocupa porque impacta directamente en la plata que reciben las universidades y los investigadores.
Versiones cruzadas y futuro incierto 🤔
Durante la presentación del Presupuesto 2026, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, defendió la postura del Gobierno y negó que haya recortes: «Todas las universidades recibieron el financiamiento al 100% de todas las actividades que venían desarrollando», aseguró. También destacó que no cerró ninguna universidad y mencionó que las nuevas universidades creadas en 2023 recibirán cada una $1.000 millones. Sin embargo, según los propios diputados y docentes, esa suma es simbólica y no alcanza para sostener las instituciones.
Por otro lado, desde la oposición y los gremios docentes insisten: la vocación docente sostiene las universidades, pero con los sueldos actuales es cada vez más difícil. Danya Tavela, diputada, remarcó que el aumento previsto para 2026 en las paritarias apenas llegaría al 9,5%, con una inflación proyectada del 10%, lo que implica seguir perdiendo poder adquisitivo.
¿Qué sigue?
Con paritarias estancadas, salarios por el piso y un presupuesto que no convence, el conflicto en las universidades parece lejos de resolverse. Los reclamos seguirán en la calle y en las aulas, mientras las y los jóvenes ven que el futuro de la educación pública está en juego.




