¿Qué pasó en San Nicolás? La casa tomada y las palabras cruzadas
Todo empezó cuando el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entró a una vivienda en Tucumán 1727, vinculada al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). La acción fue difundida en un video de apenas 25 segundos por Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, quien aprovechó para lanzar una frase que generó revuelo: «Si quieren okupar, vayan al conurbano que ahí seguro los dejan. Acá no». La imagen también mostró una foto enmarcada de Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria en su casa de San José 1111, a unas cuadras del lugar.
Respuesta dura desde el otro lado: Kicillof y su ministro de Seguridad
La respuesta no tardó en llegar. Javier Alonso, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, fue quien salió a cruzar a Macri en redes sociales. Le recordó que la gestión en la Ciudad lleva casi 20 años y que si hay problemas como usurpaciones, delitos y descontrol, la responsabilidad es del gobierno porteño. «La Ciudad que muestran como vidriera hoy está llena de gente durmiendo en la calle, violencia cotidiana y olor a pis», escribió Alonso, además de criticar la actitud de usar las redes sociales para hacer política en lugar de gestionar los problemas reales.
¿Y qué pasa con la basura y la calle?
Alonso también hizo referencia a las condiciones de la Ciudad, donde, según él, hay gente durmiendo en la calle, olores nauseabundos y basura sin recoger. Para el ministro bonaerense, esas situaciones no se arreglan con frases despectivas o enviando gente al conurbano, sino con acciones concretas y con hacerse cargo del desorden que, según denuncia, el gobierno porteño ha permitido que crezca durante años.
El debate por la salud y los extranjeros 🏥🌍
Otra polémica que explotó en las redes fue la decisión de Jorge Macri de cobrar a todos los extranjeros que necesiten atención médica en la Ciudad. La medida, que fue ratificada por el Gobierno porteño, establece que quienes no tengan DNI argentino deberán pagar por los servicios médicos. Además, Macri afirmó que los residentes porteños tendrán prioridad en la atención, lo que generó críticas desde distintas partes.
Desde el lado del Gobierno de la provincia, Nicolás Kreplak, ministro de Salud de Kicillof, salió a cuestionar esta decisión. En su cuenta de X (antes Twitter), le recordó a Macri que la Ciudad cuenta con hospitales construidos por Nación, como el Churruca, Militar, Naval, Roffo y Clínicas, además de hospitales nacionales y obras sociales, y que recibe a más de tres millones de personas por trabajo y negocios. Para Kreplak, la actitud del intendente es injusta y refleja una postura mezquina, que solo busca dividir en lugar de ayudar a quienes necesitan asistencia médica.
Respuesta del macrismo: ¿un problema de gestión?
Frente a las críticas, desde el equipo de Macri respondieron en tono mordaz. La diputada Silvia Lospennato le dijo a Kreplak que si el gobernador Kicillof necesita que el PRO le envíe un buen equipo para gestionar la salud en Buenos Aires, que lo solicite. En definitiva, el debate quedó abierto y las tensiones, al rojo vivo, en medio de una ciudad que parece no encontrar paz ni soluciones fáciles.
¿Qué nos deja esta pelea?
Lo que queda claro es que la política en Buenos Aires está más caliente que nunca. La disputa no solo es por viviendas o salud, sino también por quién tiene la culpa y quién debe hacerse cargo de los problemas diarios. Y en medio de todo esto, la gente sigue enfrentando realidades duras, como la calle, la inseguridad y la atención médica, que parecen quedar en segundo plano frente a los enfrentamientos políticos.
¿Será que estas peleas solo sirven para ganar puntos políticos o hay soluciones reales en juego? Solo el tiempo dirá si los dirigentes logran ponerse de acuerdo y priorizar a quienes más lo necesitan.




