¡Nueva heroína en acción! 🚀

Después de varios años en las sombras, Kara Zor-El, la prima de Superman, finalmente desembarca en la pantalla grande con la película Supergirl. La historia tiene todos los ingredientes para ser una saga épica de aventuras intergalácticas: alienígenas, poderes asombrosos y un perrito que roba corazones. Pero, ¿la película logra estar a la altura de lo que promete?

La historia y los personajes 🛸

La película sigue a Kara, interpretada por Milly Alcock (conocida por House of the Dragon), quien enfrenta su 21º cumpleaños en medio de una crisis personal. La heroína no solo lidia con su identidad y poderes, sino que también recibe llamadas de su primo Clark Kent, o sea, Superman, desde la Tierra. Aunque Kara no está muy interesada en esas videollamadas, su día se complicará aún más cuando un encuentro con una chica alienígena de 13 años, Ruthye (Eve Ridley), la pone en medio de una venganza.

Ruthye busca justicia por la muerte de su familia a manos de Krem, un mercenario con un look bastante llamativo, lleno de piercings y actitud despiadada. La joven alienígena está cegada por la venganza, y Supergirl intenta convencerla de que matar no es la solución, ya que esa decisión tendrá un peso en su conciencia.

El reloj corre: el perrito en peligro 🐶💥

Todo se complica cuando Krem lanza un dardo venenoso a Krypto, el perro de Kara, que ya vimos en la película de Superman de James Gunn. Ahora, la heroína tiene solo 72 horas para encontrar al villano, arrebatarle el antídoto y salvar a su fiel compañero. La tensión aumenta cuando Krypto cae en estado inmóvil, y la película se pone en modo de urgencia para rescatarlo.

Al principio, muchos espectadores temen que el adorable perrito quede dormido o sin importancia en la trama, pero no, ¡eso no pasa! Krypto vuelve a la acción y se convierte en uno de los personajes más queridos, con momentos que generan mucha empatía y que no spoilearemos aquí.

¿Qué tan buena es la actuación? 🎭

Milly Alcock hace un trabajo convincente, transmitiendo esa sensación de que Kara aún es una adolescente con dudas en lugar de una heroína completamente adulta. Sin embargo, la película no ayuda mucho con el guion, que resulta bastante plano y sin grandes sorpresas. El director Craig Gillespie, conocido por Cruella, también aporta su estilo, pero no logra darle profundidad a los villanos.

El antagonista, Krem, interpretado por Matthias Schoenaerts, es un personaje unidimensional y poco interesante. La falta de un villano que realmente desafíe a la heroína deja la historia en un plano más superficial, algo que suele hacer que las películas de superhéroes pierdan fuerza.

Momentos destacados y presencia de Jason Momoa 🌟🦸‍♂️

La película tiene algunos momentos divertidos, donde se nota la mano de James Gunn, el jefe de DC Studios. Por ejemplo, Kara espera en medio del desierto un transporte público, con algunos guiños que generan risas. Además, Jason Momoa hace su aparición como Lobo, un cazarrecompensas que aporta su estilo único, con un look a lo Gene Simmons de Kiss.

Eso sí, su personaje no evoluciona demasiado y se mantiene en un perfil esquemático, muy del estilo de otros villanos o antihéroes en las historias de DC. Momoa, que también interpretó a Aquaman en otra película del universo, se adapta a su rol secundario sin mucho esfuerzo, aportando su carisma habitual.

¿Vale la pena verla? 🤔

La película no tiene escena postcrédito, así que los que disfrutan de esas sorpresas al final pueden ahorrarse unos minutos. Aunque tiene momentos entretenidos y algunos guiños divertidos, la historia en sí resulta un poco plana y con personajes que podrían estar mejor desarrollados. La acción, las aventuras y el humor están presentes, pero no logran elevar completamente la calidad de la película.

En definitiva, Supergirl es un entretenimiento ligero, ideal para quienes disfrutan de las historias de superhéroes y personajes intergalácticos, pero quizás no sea la mejor opción si buscas una trama profunda o villanos memorables. Lo que sí, Kara y Krypto siguen siendo adorablemente geniales, y eso siempre suma.