¿Por qué sube la carne otra vez? 🤔
La próxima semana, los precios de la carne en las carnicerías volverán a subir, con aumentos que van desde los $1.000 hasta los $1.500 por corte. Este incremento fue adelantado por las cámaras empresarias del sector, que aseguran que, aunque los precios seguirán en alza, la intensidad de estos aumentos no será la misma que en finales del año pasado y principios de este.
El motivo principal de estos cambios tiene que ver con el mercado de la hacienda, que en la última semana mostró un aumento cercano al 7% en los precios en el Mercado Agroganadero de Cañuelas, uno de los principales puntos de referencia para frigoríficos y carnicerías. Según Leonardo Rafael, de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), parece que los precios ya encontraron un techo, por lo que no seguirían subiendo en este momento. Esto genera cierta expectativa de que, en los próximos días, los valores en las tiendas comiencen a reflejar estos nuevos precios.
¿Qué va a pasar con los precios? 🔮
Los expertos coinciden en que los precios no solo variarán por corte y calidad, sino también por temporada. Algunos cortes que tienen más salida en el mercado podrían aumentar hasta los $2.000, mientras que otros, menos demandados, podrían subir unos $800. En general, se estima que el aumento total será de entre $1.000 y $1.500 por corte.
Por su parte, Daniel Urcia, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), también anticipa que en la próxima semana los precios tenderán a estabilizarse. Él explica que los distintos actores del sector —desde los carniceros hasta los exportadores— ya sienten que los precios actuales les resultan difíciles de sostener y que la semana pasada fue particularmente atípica debido a feriados y un paro general que afectó el transporte. Esto llevó a que muchos no cargaran mercadería, lo que podría hacer que la oferta se reduzca aún más en los próximos días y, por consiguiente, que los precios bajen algo en el corto plazo.
¿Por qué sube tanto la carne? 🚀
Para entender el aumento, hay que mirar más allá de los precios del mercado y entender la realidad del sector ganadero. Urcia explica que hay un problema estructural a largo plazo: desde hace décadas, el stock de animales en Argentina no crece, a pesar de que la población del país se duplicó en ese tiempo y los mercados internacionales, como China o Estados Unidos, cada vez demandan más carne.
El sector retiene más vacas y las alimenta para obtener más kilos, pero eso genera menos oferta en el mercado interno. Es decir, hay menos animales disponibles para vender, lo que empuja los precios hacia arriba. Además, no es fácil aumentar rápidamente las exportaciones, ya que la oferta actual no alcanza para cubrir la demanda interna y la internacional al mismo tiempo.
¿Qué pasa con las exportaciones? 🌍
Urcia señala que, en el corto plazo, no es probable que la carne que sale al exterior reduzca su impacto en los precios internos. La idea de aumentar las exportaciones, por ejemplo a Estados Unidos o a la Unión Europea, está en marcha, pero lleva tiempo. La incorporación de nuevos mercados necesita de inversiones y de unos años para que el stock ganadero crezca y la oferta se amplíe.
Por ahora, las expectativas están en que las exportaciones con China podrían cambiarse por otras con Estados Unidos, pero esto no solucionará en el corto plazo la escasez en el mercado local.
¿Qué esperamos para los próximos meses? ⏳
El analista Javier Preciado explica que, en los últimos años, los precios de la carne suben en escalones, generalmente en verano. La tendencia sugiere que el aumento actual está llegando a su pico y que, en unos meses, debería estabilizarse hasta que vuelva a haber un nuevo salto en los precios.
Este comportamiento tiene un impacto directo en la inflación, ya que la carne es uno de los productos que más influye en los números finales del índice de precios. Por eso, el aumento en su valor no solo afecta a las carnicerías, sino también a la economía en general y al bolsillo de quienes compran carne a menudo.
¿Qué podemos esperar? 🤷♂️
En definitiva, la tendencia apunta a que los precios seguirán subiendo en las próximas semanas, aunque no tan aceleradamente como antes. La escasez de oferta, la dificultad para ampliar la producción y las expectativas de crecimiento en los mercados internacionales hacen que la carne siga siendo un bien muy codiciado y, por ahora, cada vez más caro.
Para los consumidores, esto significa que habrá que ajustar el presupuesto si quieren seguir disfrutando del asado y otros cortes favoritos, mientras el sector busca equilibrar la balanza entre producción y demanda.




