Una mañana que empezó con todo, terminó con sorpresa y algo de tristeza.

El tenista argentino Francisco Cerúndolo, que en los últimos tiempos viene logrando buenos resultados y es uno de los mejores sudamericanos en el ranking mundial de la ATP, tuvo que abandonar el ATP 500 Río Open por una lesión en los octavos de final. El partido lo enfrentaba a su compatriota Thiago Tirante, y en un encuentro que prometía ser emocionante, la historia terminó de forma abrupta para Cerúndolo.

¿Qué pasó exactamente? 🤔

El jugador de 27 años y número 19 en el mundo venía de una semana intensa en Río. El domingo, había conquistado el ATP 250 en Buenos Aires, y apenas 48 horas después, en Río, venció a Mariano Navone en sets consecutivos. Sin embargo, en su partido contra Tirante, a medida que avanzaba el juego, empezó a sentir molestias en la zona baja de la espalda, cerca de la cadera. A pesar de intentar seguir, las molestias se intensificaron y no le permitió continuar en la cancha.

Al momento de retirarse, Cerúndolo recibió atención de un fisioterapeuta y expresó su frustración. «Hay muchos partidos, mucho desgaste, y el físico puede jugarte una mala pasada», explicó en conferencia. La decisión de retirarse fue difícil, pero necesaria, para evitar que la lesión se agravara aún más.

¿Por qué generó polémica su salida? 😠

Lo que levantó polvo fue la queja de Cerúndolo acerca de la organización del torneo. El argentino se mostró molesto porque, según su versión, no le permitieron cambiar el orden de sus partidos a pesar de sus molestias. «No me esperaba jugar ayer y hoy de nuevo. Se agotó un poco el tanque, tuve una sobrecarga en la cintura derecha. Era un dolor que traía pero me permitía jugar. Se me agravó y ya no podía rotar ni correr», contó. Además, apuntó directo a los organizadores: «Hice el pedido para que no me programen jugar en días consecutivos, pero no me dieron ni una chance. Ya me imagino a quién priorizan…».

El tema no quedó solo en palabras, porque los responsables del torneo respondieron rápidamente a través de un comunicado en Instagram. Allí aclararon que no hubo ningún pedido formal por parte del jugador y que todas las decisiones se tomaron siguiendo los protocolos oficiales de la ATP, buscando un equilibrio entre las necesidades de los jugadores, el público y la transmisión televisiva.

¿Qué sigue para Cerúndolo? 🚶‍♂️💪

El retiro deja a Cerúndolo fuera de competencia, pero también abre la puerta para que otros argentinos puedan avanzar. El favorito local, João Fonseca, de Brasil, ahora tiene más chances de llegar lejos. El brasileño, clasificado en la posición 38 del ranking, enfrentará en cuartos de final al peruano Ignacio Buse, que superó a Vilius Gaubas en un partido suspendido por lluvia.

Por su parte, Cerúndolo tiene pensado regresar a Buenos Aires para recuperarse y, desde la distancia, apoyar a su hermano Juan Manuel, que también sigue en carrera en Río y jugará en cuartos ante el checo Vit Kopriva.

¿Qué nos deja esta historia? 🎾🤷‍♂️

Más allá del resultado, la historia de Cerúndolo pone en evidencia cómo el calendario apretado y las lesiones pueden jugar en contra de los deportistas. La queja del argentino refleja una realidad que muchos atletas viven: el cansancio y las molestias que, a veces, no son tomadas en cuenta por los organizadores.

El tenis, como otros deportes, requiere que los jugadores tengan un buen estado físico para rendir al máximo, pero también que las organizaciones sean flexibles y entiendan cuando un atleta necesita un respiro. La tensión entre la competencia y el cuidado de la salud sigue siendo un tema en el deporte profesional.

¿Qué sigue en Río? 🎯

Con Cerúndolo fuera, la atención ahora está en quién seguirá en la competencia. El torneo continúa con las expectativas puestas en jugadores como João Fonseca, que busca aprovechar el impulso local, y en los otros argentinos que aún están en carrera. La próxima ronda promete ser emocionante, con más acción y seguramente algunas sorpresas.

Mientras tanto, la historia de Cerúndolo nos recuerda que el deporte también habla de resistencia, decisiones difíciles y, a veces, de lesiones que cambian el rumbo en un instante.