La carrera contra el reloj para que Marcos Rojo juegue en Estudiantes 🕒⚽

Todo parecía listo: Estudiantes y Racing tenían todo acordado para que Marcos Rojo, el defensor de 36 años, pudiera jugar la próxima fase de la Copa Libertadores con el Pincha. Pero ahora, en medio de una tensión política y deportiva, la operación peligra por una decisión que solo puede tomar el presidente de la AFA, Claudio Tapia.

El acuerdo que parecía hecho y el problema con la inscripción 💸🤝

La transferencia de Rojo tenía todos los pasos avanzados: el jugador dejaría Racing tras rescindir su contrato y perdonaría una deuda de 200.000 dólares. Además, Estudiantes pagaría un monto por el pase y, si el equipo logra avanzar más allá de Flamengo en la Libertadores, recibiría un dinero extra. Hasta el club de Avellaneda le había dado permiso para entrenarse en La Plata, así que todo parecía encaminado.

Pero había un obstáculo grande: la inscripción de Rojo en la lista de la Libertadores. La idea era que reemplazara a Gabriel Neves, quien se lesionó hace unos días y estará fuera unos 90 días. Para que esto fuera válido fuera de término, la AFA debía certificar que la lesión de Neves demandaría más de 4 meses de recuperación, lo que permitiría inscribir a Rojo aunque no cumpliera con los plazos reglamentarios habituales.

El rol clave de Tapia y la incertidumbre 🏛️🤔

El problema es que, por ahora, la autorización no llegó y el plazo para presentar la modificación ante la Conmebol vence este viernes a las 18 horas. Rojo, consciente de que la decisión puede no ser favorable, intentó comunicarse con Tapia y otros dirigentes de la AFA. Desde La Plata aseguran que el jugador había recibido un visto bueno, pero oficialmente, todavía no hay una confirmación.

En medio de la expectativa, Rojo abandonó sorpresivamente un entrenamiento en City Bell, quizás para intentar una reunión cara a cara con Tapia y tratar de destrabar la situación. Queda muy poco tiempo y el reloj sigue corriendo.

Las tensiones y los intereses enfrentados ⚔️

Este escenario no solo afecta a los clubes, sino que también revela las tensiones políticas internas en el fútbol argentino. Por un lado, Estudiantes y Racing necesitan la señal de Tapia para cerrar la operación y asegurarse la presencia de Rojo en la Libertadores. Por otro, las diferencias entre los dirigentes y las distintas posturas políticas complican la decisión final.

Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, y Diego Milito, de Racing, han manifestado públicamente sus críticas y diferencias respecto a la conducción de la AFA, en especial después del escándalo en la final de la Supercopa. Mientras tanto, Rojo y su entorno esperan que la figura de Tapia, que tiene la última palabra, deje de lado las disputas y permita la transferencia.

¿Qué pasará en las próximas horas? ⏳🤷‍♂️

El tiempo apremia. La operación podría caer si no llega la autorización a tiempo. La esperanza, según fuentes cercanas, está puesta en que el presidente de la AFA, que tiene en sus manos la decisión final, dé una señal positiva. La alternativa sería que Rojo quede en la nómina de Racing hasta diciembre, cuando vence su contrato, pero eso significaría perder la oportunidad de jugar la Libertadores con Estudiantes y también dejaría a Racing sin un ingreso importante por la transferencia.

Por ahora, todo sigue en suspenso. Lo que pase en las próximas horas marcará el rumbo del pase de Rojo y, quizás, deje en evidencia quién gana en esta pelea que mezcla fútbol, política y poder.