¿Qué pasa cuando un director de acción se mete en el mundo del postapocalipsis? 🔥🌍

Ridley Scott, el famoso director británico que nos regaló clásicos como Alien y Blade Runner, volvió a sorprender con su más reciente película: La guerra de los últimos. Pero, ¿es realmente una peli de acción o se queda en algo más? La historia transcurre en un futuro cercano, en 2035, en un mundo que quedó devastado por una pandemia de gripe. La mayoría de las personas desaparecieron, y los pocos que quedaron luchan por sobrevivir en un paisaje desolador.

Un mundo postapocalíptico con personajes que dejan huella 🚁🐶

En el centro de la historia está Hig (interpretado por Jacob Elordi), un viudo que vive con su perro Jasper en un hangar abandonado. La soledad y la desolación marcan su día a día, pero Hig se mantiene en movimiento, pilotando su avioneta y buscando algo más allá del paisaje gris. La película muestra cómo intenta mantener la esperanza, a pesar del entorno hostil y de los peligros que acechan, como los villanos armados que patrullan la zona y que Bangley (Josh Brolin), su vecino exmarine, se encarga de enfrentarse y eliminar.

¿Una historia de acción o un drama humano? 🤷‍♂️

Lo interesante de esta producción es que no termina de definir si quiere ser una película de acción, un thriller o un relato sobre los lazos humanos en tiempos difíciles. Los primeros 30 minutos atrapan, presentando a los personajes y su mundo, pero luego el ritmo empieza a desacelerarse. La aparición de los villanos y la señal de radio que Hig recibe parecen querer darle un giro, pero en realidad, la película se queda en un terreno intermedio, sin decidir si quiere ser una cosa o la otra.

¿Qué papel tienen las estrellas en esta historia? ✨

Jacob Elordi, conocido por su trabajo en series y películas jóvenes, demuestra que puede interpretar un papel serio y emotivo, mostrando que también puede matar, llorar y recordar a su esposa con la misma intensidad. A su lado, Margaret Qualley aporta una figura que puede convertirse en una protectora, en contraste con la actitud más dura de Brolin y Pearce. La actriz, que ya participó en películas como Había una vez… en Hollywood, logra darle un giro interesante a su personaje, que en un momento parece cambiar y adaptarse a la historia.

¿Vale la pena verla? 🎬

Si sos de los que esperan una película de acción al estilo Ridley Scott, tal vez debas bajar un poco las expectativas. La película no es un batacazo en ese género, sino un cóctel que mezcla acción, efectos visuales (que en algunos momentos se notan como efectos) y un trasfondo humano que, en realidad, no termina de profundizar del todo. La primera media hora es buena, pero luego el ritmo se vuelve más lento y la historia se diluye un poco, dejando la sensación de que pudo haber sido algo mucho más potente.

¿Un final que sorprende o deja que desear? 🤔

La llegada de los villanos y la señal de radio parecen abrir un nuevo capítulo, pero la película no logra cerrar de forma contundente. Quienes esperen una acción frenética, quizás queden un poco decepcionados. Pero si buscan una historia con personajes complejos en un escenario postapocalíptico, hay algunos puntos interesantes para explorar.

En resumen…

La guerra de los últimos es una propuesta diferente, que mezcla géneros y estilos, pero que no termina de convencer en todos sus aspectos. Ridley Scott, con sus 88 años, sigue explorando las fronteras del cine y dejando su marca, aunque esta vez quizás no sea su obra más memorable. Sin duda, una película que invita a reflexionar, más que a emocionar con acción pura.