¿Qué está pasando con la plata en Argentina? 💰
En medio de la lucha por aprobar el Presupuesto 2026, la pelea por los fondos del Estado no se detiene. Mientras el ministro del Interior, Diego Santilli, recorre provincias buscando apoyo, su colega de Economía, Luis Caputo, sigue ajustando el cinturón del gasto público. La historia reciente muestra que, en noviembre, las transferencias no automáticas del gobierno al resto del país tuvieron su nivel más bajo en casi dos décadas, con cifras que preocupan a muchos.
El golpe a las transferencias 🚧
Las transferencias que el Estado envía a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que no son automáticas, sufrieron un desplome del 32,3% en noviembre comparado con el mismo mes del año pasado, ajustado por inflación. En términos reales, solo se enviaron unos $155.849 millones, una cifra que no se veía desde 2005. Esto significa que, en plena crisis y con un escenario político tenso, el dinero que llega a las provincias y a CABA se ha reducido a niveles históricos.
¿Qué pasa con la Ciudad de Buenos Aires? 🏙️
Una de las noticias más llamativas es que el gobierno le está recortando fondos a la capital. Desde el año pasado, CABA tiene una cautelar de la Corte Suprema que detuvo la aplicación de un decreto de Alberto Fernández que había reducido fondos en favor de la ciudad. La cautelar permite que las transferencias sigan llegando, pero en menor cantidad y a través de transferencias discrecionales, no por la vía habitual de coparticipación.
En noviembre, las transferencias a CABA cayeron un 64% en comparación con el mismo mes de 2024, llegando a apenas $48.627 millones. La mayoría de los fondos en ese mes fueron destinados a cumplir con la cautelar, además de otros programas como la universalización de la jornada extendida y estímulos a la producción de gas natural en diferentes provincias. Sin embargo, estos números reflejan una tendencia de recortes que afecta a la ciudad y a varias provincias.
¿Y los fondos que se enviaron? 💸
Los principales desembolsos en noviembre estuvieron relacionados con cumplir la medida cautelar de la Corte, así como programas de apoyo a la educación, producción de gas y funcionamiento de hospitales. La cifra total de transferencias fue de unos $155.849 millones, la más baja desde 2005, y solo una parte de ese dinero se destinó a CABA y a algunas provincias específicas.
¿Qué pasa con los fondos discrecionales tras las elecciones? 🛑
Un dato importante es que, tras las elecciones, el gobierno dejó de enviar los fondos más discrecionales, conocidos como ATN (Aportes del Tesoro Nacional). Estos fondos, que representan aproximadamente el 1% de la recaudación tributaria, dejaron de distribuirse de manera automática y ahora requieren de una ley específica para su asignación. Esto significa que, en la práctica, los fondos discrecionales están prácticamente en pausa, afectando especialmente a provincias que dependían de esos recursos para sus gastos.
Para ponerlo en contexto, si estimamos la recaudación total en unos $200 billones para este año, el fondo de ATN sería de unos $2 billones anuales. Sin embargo, con la ley nueva, esa plata ya no llega de forma automática, lo que genera incertidumbre y tensiones en la distribución de recursos.
¿Por qué todo esto importa? 🔍
Estos recortes y cambios en la distribución de fondos no solo muestran la política económica del gobierno, sino también cómo las decisiones impactan en la vida de las provincias y de las ciudades. La reducción en el gasto puede afectar áreas clave como salud, educación y obras públicas, además de intensificar las tensiones entre el gobierno nacional y las provincias, especialmente con CABA.
En un escenario donde el objetivo del gobierno es mantener un superávit del 1,3% del PBI, los recortes en fondos parecen ser una estrategia para cumplir esa meta fiscal, aunque a costa de reducir recursos para las comunidades. La situación sigue siendo dinámica y en medio de la disputa política, lo que hace difícil prever qué pasará con los fondos en los próximos meses.




