Una peregrinación que genera controversia
La tradicional marcha a Loreto, en Misiones, volvió a poner en el centro de la escena una discusión que tiene a varios actores involucrados. La vicepresidenta Victoria Villarruel no dudó en expresar su rechazo a lo que considera una insensatez por parte del Gobierno: el cobro de más de medio millón de pesos a la diócesis que solicitó permiso para organizar la peregrinación. ¿El motivo? Un canon que, según ella, resulta absurdo en un país que se autoproclama libertario.
En su perfil de X (antes Twitter), Villarruel cuestionó duramente la medida y compartió una nota de Clarín que revela la indignación de los misioneros por este pago. La vicepresidenta se preguntó con ironía: «¿Quién puede pensar que es de sentido común que en un gobierno libertario se obligue a peregrinantes a pagar por caminar a la vera de una ruta? La libertad, bien, gracias». La publicación generó rápidamente una serie de intercambios, con respuestas y ataques de distintos usuarios.
Respuestas ásperas y defensas
En medio de la discusión, Villarruel no dudó en contestar a quienes la criticaban o la insultaban. A uno de ellos, le recordó que su sueldo está congelado hace dos años y que no recibe fondos reservados, en referencia a las acusaciones que a veces recaen sobre funcionarios del Gobierno. Además, cargó contra el funcionario responsable de Vialidad Nacional, a quien consideró responsable de la polémica por este cobro.
La vicepresidenta también se defendió de las acusaciones de traición, en relación a su vínculo con Javier Milei y su espacio La Libertad Avanza. A quienes la acusaron de traicionarlo, les aclaró que esa traición no ocurrió y pidió que respeten la Constitución. Cuando un usuario intentó burlarse por sus intenciones de ser presidenta, Villarruel fue clara y firme: «No tolero faltas de respeto porque yo no las cometo».
Reacciones políticas y de la Iglesia 🙏
El cobro del canon a la Iglesia generó diversas reacciones en los últimos días. Autoridades eclesiásticas y el propio gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, expresaron su rechazo. El gobernador afirmó que «para el pueblo misionero la fe es sagrada, no tiene precio» y confió en que las autoridades rectificarán esta decisión. Desde su cuenta, Passalacqua manifestó su solidaridad con la comunidad católica y su sorpresa por el cobro impuesto por Vialidad Nacional para permitir la peregrinación en honor a la Virgen de Loreto.
La polémica sigue abierta y pone sobre la mesa temas importantes como la libertad religiosa, el papel del Estado y el respeto por las tradiciones culturales y religiosas en el país. Mientras tanto, los peregrinos y la comunidad eclesiástica esperan que esta situación se aclare y se respete su fe y su derecho a manifestarse sin obstáculos económicos.
¿Qué sigue?
Por ahora, todo parece indicar que la polémica no se calmará fácilmente. La discusión sobre el cobro de canon y su impacto en la fe y las tradiciones continúa acumulando opiniones y reflexiones en las redes sociales y en la política. La esperanza de muchos es que se encuentre una solución que respete la historia y las creencias del pueblo misionero, sin que esto se convierta en un motivo de división o polémica innecesaria.




