¿Quién es Rafael Grossi y qué busca en la ONU? 🤔
Este martes, el argentino Rafael Grossi enfrentará un intenso interrogatorio en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Tiene 65 años y desde 2019 dirige la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Desde ese puesto, Grossi ha tenido que lidiar con temas súper delicados, como el programa nuclear de Irán y los riesgos en la central de Zaporiyia en Ucrania, que está bajo control ruso.
Su experiencia y liderazgo le valieron ser reconocido por la revista Time como una de las 100 personalidades más influyentes del año. Además, cuenta con el respaldo del gobierno argentino para competir por el cargo de Secretario General de la ONU, un puesto que busca reemplazar a Antonio Guterres.
¿Qué pasa en la audiencia? 🎤
Este martes, Grossi tendrá que hablar durante tres horas frente a representantes de los 193 países que componen la Asamblea General. Allí, responderá preguntas sobre sus ideas para gobernar la organización mundial y cómo planea cumplir con el objetivo principal: que la ONU vuelva a su misión original de promover la paz y evitar guerras.
Su discurso y respuestas serán clave, ya que en la audiencia también estarán otros candidatos, como Michelle Bachelet (ex presidenta de Chile), Rebeca Grynspan (jefa de comercio de la ONU) y Macky Sall (expresidente de Senegal). Cada uno expondrá sus propuestas en diferentes horarios durante esta semana.
¿Cómo funciona la elección? 🔍
El proceso de selección no es simple. Después de las presentaciones, la decisión final la toma la Asamblea General, que vota tras una recomendación del Consejo de Seguridad. Este consejo tiene cinco miembros permanentes — EE. UU., Rusia, China, Reino Unido y Francia — que tienen el poder de veto. Si uno de estos países no aprueba a un candidato, ese no avanza.
Por eso, Grossi ha logrado mantener buenas relaciones con los miembros permanentes del Consejo, especialmente con EE. UU. y su embajador, Mike Waltz, quien señaló que el próximo líder debe alinearse con los valores y los intereses estadounidenses.
¿Qué historia hay detrás? 📜
El cargo de secretario general de la ONU suele rotar por regiones. Antes de Guterres, otros líderes fueron surcoreanos, ghanés y portugués. La tradición indica que ahora debería ser el turno de América Latina, una región que todavía no ha tenido un secretario general en toda la historia de la organización, salvo Javier Pérez de Cuéllar, que fue peruano y ocupó el cargo entre 1982 y 1991.
¿Por qué ahora la lucha por la silla es tan importante? 🌍
El contexto internacional cambió mucho en los últimos años. Hace una década, la ONU logró avances importantes, como el Acuerdo de París para combatir el cambio climático y la Agenda 2030, que busca reducir la brecha entre ricos y pobres. Pero con la llegada de Donald Trump a Estados Unidos en 2016, el multilateralismo sufrió un golpe duro. EE. UU. se alejó de muchos pactos globales y dejó de apoyar algunas de las iniciativas de la organización.
Esto se notó en el escenario mundial, donde la ONU no ha logrado detener conflictos graves en Ucrania, Gaza e Irán. La organización perdió influencia en los conflictos más peligrosos y a veces parece incapaz de actuar con eficacia.
¿Qué propone Grossi? 🚀
El interés de Grossi es recuperar el rol principal de la ONU como mediadora en los conflictos y promotora de soluciones. Él mismo se presenta como un puente entre países en guerra y ha tenido contactos con naciones que incluso lo han amenazado, como Irán. Su visión es que la organización vuelva a ser un espacio de diálogo y coordinación para evitar guerras y salvar vidas.
¿Qué sigue después? 🔜
La elección definitiva se dará en el segundo semestre del año, con una votación en la Asamblea General. Sin embargo, todo indica que la competencia será dura, y que la decisión final dependerá mucho del apoyo que cada candidato tenga, especialmente de los países con más poder en el Consejo de Seguridad.
Por ahora, Grossi tiene una buena oportunidad, sobre todo por su experiencia y su capacidad de relacionarse con diferentes actores internacionales. Solo queda esperar a que termine su exposición y ver si logra convencer a los delegados de todo el mundo.




