¡Por fin, una alegría en Avellaneda! 🎉
Después de un comienzo complicado en 2026, Racing logró cortar su racha negativa con una victoria que levantó el ánimo de todos los que estaban en el Cilindro y en sus casas. La derrota en los partidos anteriores había puesto en duda la confianza en el equipo, pero ante Argentinos Juniors, la Academia mostró que todavía tiene alma y ganas de pelear.
Una muestra de carácter y cambio en la cancha 💪
El partido fue más que solo los goles; fue una demostración de que Racing puede levantarse. Desde el arranque, el equipo mostró otra actitud, con una estrategia más definida y cambios en la alineación que marcaron la diferencia. La principal novedad fue la salida de Valentín Carboni y la entrada de Baltasar Rodríguez, un joven que llega desde Europa y que, aunque todavía tiene que adaptarse, aportó ese toque de frescura y visión para jugar con mayor elaboración.
El técnico Gustavo Costas, que nunca estuvo en duda, sabía que necesitaba hacer ajustes profundos para devolverle la confianza al equipo. La línea de cuatro volvió a imponerse en defensa, y en el medio, la presencia de Bruno Zuculini ayudó a ordenar el juego tras la salida de Miljevic, que ya no tuvo tanta influencia en el partido.
Golazos y buen juego: la fórmula para la alegría ⚽😁
En la cancha, Racing tomó las riendas. Desde la izquierda, Rojas y Conechny se mostraron peligrosos, generando varias ocasiones claras. El primer gol llegó tras una jugada rápida por esa banda, con Rojas enviando un centro preciso que Tomás Conechny remató con una excelente definición, colando el balón por debajo del arquero chileno Brayan Cortés.
El segundo fue una joya de pura creatividad. Baltasar, Cannavo y Solari combinaron con ritmo y precisión en la derecha, permitiendo que Conechny, en una posición perfecta, sacara un remate potente que dejó sin chances al arquero rival. Así, Racing se puso en ventaja y empezó a transmitir esa confianza que tanto necesitaba.
Argentinos, con poco peso y buscando por las bandas 🚧
Por su parte, Argentinos intentó jugar su estilo habitual, con mucha posesión y circulación de pelota. Sin embargo, no pudo imponerse en las bandas como suele hacerlo, ya que Racing cortó bien los circuitos y se concentró en cerrar los espacios. La única opción peligrosa del visitante fue un cabezazo que pegó en el palo y terminó en gol de Erick Godoy, tras aprovechar un rebote en el área de Facundo Cambeses.
El equipo de La Paternal buscó por todos lados, pero sin claridad. La presencia de López Muñoz y Lescano por las bandas fue constante, aunque no lograron lastimar con claridad al arco rival. La defensa de Racing, con Facundo Cambeses en el arco, respondió con solidez en momentos claves, evitando que la diferencia se ampliara.
Un segundo tiempo con tensión y polémicas ⚖️
En la segunda mitad, Argentinos salió con más intensidad. Un tiro libre de López Muñoz, un cabezazo de Molina y un rebote en el palo generaron un susto para Racing, que se vio un poco aturdido. Sin embargo, no lograron aprovechar esa oportunidad y, en cambio, Racing intentó mantener la calma y buscar el segundo gol.
El cambio de Nicolás Diez, que sacó a Fattori y Enzo Pérez para darle más peso adelante, no alcanzó para marcar esa diferencia. La polémica llegó cuando una mano en el área de Prieto fue cobrada como infracción, pero después, el árbitro cobraba penal por mano del defensor, lo que generó confusión y críticas por parte de los hinchas y comentaristas.
El final y la celebración 🎊
Cuando parecía que el partido se podía complicar, Costas movió las fichas: sacó a Baltasar, que había sido la figura, y metió a Bruno Zuculini para darle mayor orden en el medio. La pelea en el campo aumentó, y el partido se volvió más áspero, con pocas chances claras en las áreas y muchas interrupciones.
Pero al final, Racing pudo sostener la ventaja y celebrar una victoria que valió mucho más que los tres puntos. La alegría en las tribunas fue inmensa, con los jugadores abrazados y el público cantando con entusiasmo. La derrota quedó atrás, y ahora el equipo tiene un poquito más de confianza para lo que viene.
Así, Racing mostró que, a pesar de las dificultades, todavía tiene corazón y ganas de dar pelea. La próxima fecha será clave para seguir sumando y retomar ese espíritu ganador que parecía perdido, pero que hoy, con esfuerzo y entrega, volvió a brillar.




