Una adquisición que genera suspenso
En las últimas horas, se conoció que María Soledad Calle, una figura conocida en el mundo sindical y vinculada a La Cámpora, compró un departamento en el barrio de Constitución, justo debajo de la vivienda de Cristina Kirchner, quien actualmente cumple prisión domiciliaria. La compra, realizada en agosto de 2025 por unos 189.000 dólares, llamó la atención por su cercanía con un lugar tan simbólico y por las circunstancias en las que se dio.
¿Quién es María Soledad Calle?
Calle es una joven dirigente sindical de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Antes de esta compra, tuvo participación en distintos ámbitos políticos y sindicales. Comenzó su carrera en la Cámara de Diputados de Buenos Aires y luego se movió a la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia. En 2015, llegó al Concejo Deliberante de Campana, donde lideró el bloque de La Cámpora durante cuatro años.
En redes sociales, Calle comparte su militancia y fotos junto a figuras como Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Además, ha expresado su amor por Néstor Kirchner y apoyó públicamente a políticos como Sergio Massa y Alejo Sarna.
¿Qué hay detrás de la compra del departamento?
Lo que llama la atención es que, en agosto de 2025, solo dos meses después de que la Corte Suprema ratificara la condena a Cristina Kirchner por la causa Vialidad —que la condenó a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para cargos públicos—, Calle adquirió un departamento en esa zona. La propiedad, de 252 metros cuadrados, está en San José 1111 y fue comprada por 189.000 dólares. Ese valor, según los expertos, es bastante por debajo del precio de mercado, lo que genera suspenso sobre los motivos.
Además, días antes, en ese mismo mes, Calle compró la mitad de un auto de lujo, un BMW M135 X Drive, valuado en unos 70.000 dólares. La compra del auto y del departamento en tan poco tiempo y en ese contexto genera muchas preguntas.
¿Qué dice Calle?
Al ser consultada, Calle negó rotundamente haber comprado el departamento. En una llamada telefónica, aseguró que todo se trata de una disputa sindical y de poder. También afirmó que no ocupa cargos en la UOM ni trabaja para esa organización, y que fue elegida como un «blanco» en medio de una pelea interna.
¿Qué relación tiene todo esto con Cristina Kirchner?
El departamento está justo debajo del lugar donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria. Algunas versiones sugieren que podría usarse para descanso de las empleadas que trabajan en la casa de la ex presidenta, o incluso que Cristina podría haber pasado por ese lugar. Como la tobillera que usa no emite alertas si Cristina permanece dentro del edificio, esto alimenta aún más los rumores.
¿Y el negocio con la UOM y cómo afecta a Calle?
En diciembre de 2022, Calle fundó una empresa llamada USEM S.A. junto a un socio, que luego empezó a administrar fondos de la UOM, un sindicato con más de 200.000 afiliados. La relación contractual, que va hasta 2033, le da a USEM el control del 80% de los aportes sindicales, que representan un 0,5% del total de esos fondos.
Por ese acuerdo, Calle y el jefe de la UOM, Abel Furlán, están siendo investigados por posibles delitos como administración fraudulenta, fraude y asociación ilícita. La investigación surge por la forma en que Calle administra esos fondos y cómo su patrimonio se ha incrementado notablemente en los últimos años.
¿Qué significa esto?
Todo esto pone en evidencia las conexiones entre el mundo sindical, político y las finanzas personales de figuras que, en algunos casos, parecen tener un crecimiento patrimonial que no se condice con sus ingresos oficiales. La compra del departamento en Constitución, justo debajo de Cristina, se suma a un contexto de tensiones internas, disputas y posibles intereses ocultos en la política y el sindicalismo.
¿Qué sigue?
Por ahora, Calle niega haber comprado el departamento y asegura que todo es parte de una pelea de poder. Sin embargo, la evidencia y las circunstancias dejan mucho en el aire. La historia sigue abierta y las próximas semanas serán clave para entender qué hay detrás de esta historia que mezcla política, dinero y poder en un barrio emblemático.




