Un inicio que quedó en la historia
El 11 de julio de 1986, Queen comenzó lo que sería su última gran gira, el Magic Tour. La banda británica tocó en el Rasunda Stadium de Estocolmo, Suecia, dando inicio a una serie de 26 conciertos por Europa. En ese momento, todo parecía seguir su curso normal: el grupo atravesaba uno de sus mejores momentos, impulsado por el éxito de su álbum A Kind of Magic, lanzado unas semanas antes.
El tour que conquistó Europa y el escenario de Wembley
El tour fue pensado solo para Europa y recorrió países como Suecia, Alemania, Francia, Bélgica, España, Austria, Hungría y Reino Unido. La respuesta del público fue masiva, con más de un millón de fans que salieron a escuchar a Freddie Mercury y la banda. En especial, los conciertos en Wembley, Londres, los días 11 y 12 de julio, quedaron en la memoria de todos. Allí, ante unas 72.000 personas cada noche, Queen entregó shows que hoy se ven como un clásico del rock, con Mercury en su máximo esplendor, cantando con su icónico micrófono de pie, mientras Brian May desplegaba solos inolvidables con su guitarra Red Special.
Un repertorio que hizo historia
Durante la gira, Queen mezcló los temas nuevos de A Kind of Magic con los clásicos que todos conocemos. Canciones como One Vision, Tie Your Mother Down, Under Pressure, Who Wants to Live Forever, Radio Ga Ga, Bohemian Rhapsody, Hammer to Fall, Crazy Little Thing Called Love, We Will Rock You y We Are the Champions llenaron cada escenario de energía y emoción. La banda no solo tocaba, sino que hacía que cada concierto fuera una fiesta.
El cierre y el significado profundo
El último concierto del Magic Tour fue en Knebworth Park, Inglaterra, el 9 de agosto de 1986, ante unas 120.000 personas. Nadie en ese momento sabía que ese sería el último show en vivo de Freddie Mercury con Queen. Después de esa noche, la banda no volvió a hacer otra gira. Aunque en los años siguientes se pensó en volver a los escenarios, Brian May y Roger Taylor explicaron que Freddie ya no quería enfrentar el esfuerzo físico que implicaba un tour largo. En 1987, se hizo público que Mercury tenía VIH, una enfermedad que en esa época todavía generaba mucho miedo y desconocimiento.
El final de una leyenda
Freddie Mercury falleció en 1991, a los 45 años, por complicaciones relacionadas con el sida. A pesar de su muerte, Queen siguió haciendo música en los años siguientes, lanzando discos como The Miracle en 1989 y Innuendo en 1991. Mercury continuaba grabando incluso en sus últimos días. Su muerte, un día después de revelar su enfermedad, convirtió esa gira en un símbolo del cierre de una etapa única en la historia del rock.
Un legado que sigue vivo
Cuarenta años después, esa gira sigue siendo una referencia. No solo porque fue uno de los mejores momentos artísticos de Queen, sino porque fue la última vez que Freddie Mercury se presentó en vivo, entregando toda su magia, presencia y conexión con el público. Quienes estuvieron allí, sin saberlo, presenciaron el fin de una de las carreras más increíbles en la historia de la música popular.




