El Gobierno decidió vender la mayoría de las acciones de AySA

Este jueves, el gobierno nacional anunció que abrió las ofertas económicas para privatizar el 90% del paquete accionario de AySA, la empresa responsable del agua y las cloacas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La noticia generó expectativa y debate, ya que por primera vez en mucho tiempo, una parte importante del servicio vuelve a estar en manos de privados.

¿Quiénes estaban en la pelea? 🤔

En la licitación se enfrentaron dos grandes consorcios. Por un lado, el grupo Rowing S.A., que presentó la oferta más alta, de aproximadamente 340 millones de dólares. Este consorcio está integrado por empresas argentinas y extranjeras, como Transclor, de Mauricio Filiberti, y la brasileña Arcos Saneamento. También hay vínculos con empresarios cercanos al gobierno de Javier Milei, los hermanos Juan y Patricio Neuss, quienes en el pasado participaron en otras licitaciones y beneficiaron a sus empresas con diferentes contratos.

Por otro lado, compitió el grupo Roggio, que ofreció unos 285 millones de dólares. Este consorcio está formado por Grupo Roggio, Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones y Central Buen Ayre.

¿Quién ganó y qué pasa ahora? 🏆

El gobierno anunció que el ganador fue el consorcio liderado por Rowing S.A. La privatización consistirá en que ese grupo se quede con el 90% de las acciones de AySA, mientras que los trabajadores mantendrán el 10% restante a través de un programa de propiedad participada.

Además, la empresa ganadora tendrá que invertir más de 2 mil millones de dólares en los próximos años, entre 2027 y 2031. Estas inversiones serán destinadas a mejorar y ampliar las redes de agua potable y saneamiento, con el objetivo de llegar a más hogares y mejorar la calidad del servicio.

¿Qué metas hay para la expansión? 🚰🌱

El plan oficial busca que, para 2031, casi el 75% de la población tenga acceso a agua potable y el 64% a cloacas. A largo plazo, las metas son aún mayores: llegar al 90% en agua y al 75% en saneamiento. Estos números muestran que, si todo sale como está planeado, en unos años la situación podría mejorar mucho para los vecinos del AMBA.

¿Por qué se decide privatizar? 🤷‍♂️

El gobierno argumenta que AySA, creada en 2006, tenía problemas de gestión y que durante todos estos años recibió más de 13 mil millones de dólares del Estado, sin lograr mejoras significativas. Por eso, decidieron que la mejor opción era que empresas privadas se hagan cargo para renovar y ampliar los servicios.

¿Qué sigue ahora? 📝

Luego de que se cierre la licitación, se espera que en los próximos meses se formalice la adjudicación y se firme el contrato de compra-venta. Esto podría suceder entre octubre y noviembre, y marcará un cambio importante en la gestión del agua en la región.

¿Y las tarifas? 💵

Mientras tanto, el Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) convocó una audiencia pública para el 26 de octubre. En ella, analizarán la propuesta de AySA para actualizar las tarifas, que no han sido revisadas en mucho tiempo. La idea es simplificar el esquema de precios y hacerlo más justo y transparente, ajustando los coeficientes y tarifas según las zonas y el consumo.

Este proceso de revisión será clave para entender cuánto y cómo pagarán los usuarios en el futuro, y si las tarifas se ajustan a los nuevos tiempos y a las inversiones que se planean realizar.

Resumen final 📢

La privatización de AySA marca un cambio grande en la forma en que el Estado gestiona el agua y el saneamiento en la región. Se busca mejorar el servicio, ampliar la cobertura y atraer inversiones importantes. Sin embargo, también genera debates sobre el acceso y el control de un recurso tan vital. ¿Qué opinás vos sobre este paso? La discusión todavía está abierta y queda por verse cómo se implementarán todos estos cambios.