Brasil en modo pausa: ¿qué nos espera en los próximos años?
La economía de Brasil, una de las más grandes de América Latina, está atravesando un momento de transición. Los analistas y bancos internacionales ya empiezan a vislumbrar un escenario de desaceleración y desafíos fiscales que pondrán a prueba a quien llegue a la presidencia en los próximos años.
¿Por qué la economía se está enfriando? ❄️
Según un informe de BBVA, la economía brasileña está mostrando signos claros de desaceleración. Esto se debe, en parte, a las condiciones monetarias, que se mantienen restrictivas, a pesar de que la tasa Selic, que es la tasa de interés básica del país, ha ido bajando lentamente. Además, un fenómeno climático llamado El Niño, que se espera que sea más intenso, podría afectar principalmente al sector agrícola, uno de los más importantes en Brasil.
Por otro lado, los bancos como Itaú, Santander y Bradesco ya han presentado sus proyecciones de crecimiento para los próximos años. Para 2026, estiman que el PBI crecerá entre 1,2% y 1,8%. La diferencia radica en que algunos bancos, como Bradesco, son más pesimistas, con una expectativa de solo 1,3% para este año y 1% para el próximo. La tendencia indica que la economía seguirá desacelerándose en 2027, con un crecimiento cercano al 1,3%.
Las elecciones y el gran desafío fiscal 🗳️💰
El tema que preocupa a todos en Brasil, especialmente a los economistas, es qué pasará con las finanzas del país tras las elecciones del cuarto trimestre de 2026. La principal preocupación es el alto déficit fiscal, que alcanza aproximadamente el 9% del PBI. Esta cifra refleja cuánto gasta el gobierno en comparación con lo que ingresa, y actualmente, casi el 88% del gasto público es automático, como pagos de pensiones, salarios y salud.
Los expertos señalan que, sin importar quién gane, será necesario presentar un plan fiscal creíble para estabilizar la deuda pública. Lula, el actual presidente, probablemente se enfoque en mantener las políticas sociales y la inversión pública, pero enfrentará la dificultad de convencer a los inversores. Por su parte, Bolsonaro o su hijo, Flávio Bolsonaro, podrían impulsar una agenda más dura en disciplina fiscal, incluyendo reducciones en el gasto, privatizaciones y reformas estructurales.
El hijo de Bolsonaro aclaró que no tiene planes de privatizar instituciones clave como Petrobrás, Banco do Brasil o la Caixa Econômica Federal, pero en cualquier caso, la tendencia en ambos casos es hacia una moderación del gasto que podría desacelerar la economía en 2027.
¿Qué puede cambiar en la economía si gana uno u otro? 🔄
Para entender qué esperar, uno de los economistas consultados, Federico Vaccarezza, explica que, en caso de que Lula siga en el poder, no se esperan cambios radicales en la política económica. Si en cambio gana Bolsonaro, la prioridad será disminuir el gasto fiscal, pero sin perder de vista que la economía necesita crecer a un ritmo sostenible, idealmente cerca del 3% anual.
Otra clave es el Congreso. Si Lula es reelecto, tendrá que lidiar con una mayoría más de derecha, lo que complicará la aprobación de nuevas leyes. En cambio, Bolsonaro, con su apoyo, podría tener mayor control en el corto plazo, aunque ningún gobierno tiene un cheque en blanco. La autonomía del Congreso y el 12% del presupuesto que no está atado a gastos fijos le da cierta independencia para decidir su rumbo.
El dólar, la inflación y la tasa Selic en el horizonte 🤑📈
Los bancos internacionales también hicieron sus proyecciones sobre la economía en moneda y tasas de interés. Para fin de 2026, esperan que el dólar cierre en torno a los 5,40-5,50 reales, y que la inflación se mantenga en un rango cercano al 5%. La tasa Selic, que hoy ronda el 13,75%, podría mantenerse o bajar ligeramente en los próximos años, impactando directamente en los costos de la deuda del país.
En definitiva, Brasil enfrenta un escenario de cambios y desafíos. La economía muestra signos de enfriamiento, y las decisiones que tomen los próximos líderes serán clave para definir si el país logra estabilizar sus finanzas y mantener un crecimiento saludable en los años que vienen.




