Un plan para poner la economía en marcha 🔄

El equipo económico del gobierno ya tiene en mente cómo darle un impulso a la economía en 2026. La idea principal es aumentar la actividad, especialmente en las inversiones y en el consumo popular, para que el país vuelva a crecer y generar más trabajo y dinero.

¿Qué medidas están en marcha? 📝

Una de las principales estrategias es ofrecer incentivos a las empresas, en especial a las pymes, que son esas pequeñas y medianas empresas que tanto necesitan ayuda para crecer. Estas medidas incluyen reducir impuestos y ofrecer beneficios para quienes inviertan en el país.

Por ejemplo, el gobierno volvió a enviar al Congreso un proyecto llamado Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI). Es una versión más pequeña y rápida del anterior plan, llamado Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI). Mientras que el RIGI todavía no empezó a generar resultados, el RIMI busca dar resultados en menos tiempo y con menos dinero, especialmente en el conurbano y zonas cercanas a las grandes ciudades.

¿Por qué el RIMI? 🤔

El RIGI tiene proyectos millonarios que todavía no comenzaron y que tardarán años en dar sus frutos. En cambio, el RIMI ofrece beneficios más rápidos y puede activar la economía en zonas donde más se necesita, como en las industrias y en los centros urbanos. Esto sería clave para reactivar el empleo y la producción local en un plazo más corto.

Mejoras para las empresas y los trabajadores 💼

El gobierno también busca aliviar la carga fiscal a las empresas. Una medida es bajar la tasa del Impuesto a las Ganancias, que actualmente es del 35%, a un 31,5%. Además, reducir el porcentaje del 30% al 27%. Esto significa que las empresas pagarán menos impuestos y podrán invertir más en su crecimiento.

En paralelo, para los trabajadores y autónomos, se propone aumentar el mínimo no imponible y las deducciones. La idea es que, en 2026, las personas puedan pagar menos en impuestos, siempre y cuando aumente la actividad económica y se creen más empleos.

Incentivos específicos para las pymes 🏢

El RIMI también trae beneficios específicos para las pequeñas y medianas empresas, como la amortización acelerada de activos y la devolución del IVA. Estos son beneficios clásicos en políticas industriales en Argentina que ayudan a las empresas a invertir más rápido y a mejorar su flujo de caja.

Los proyectos para acceder a estos beneficios varían según el tamaño de la inversión: desde u$s150.000 para microempresas, hasta u$s30 millones para las grandes. Además, las empresas recibirán certificados de crédito fiscal que podrán usar para pagar menos impuestos en el futuro.

Nuevas reglas en impuestos y consumo ⚖️

El gobierno también hizo cambios en otros impuestos. Por ejemplo, se exime de pagar el IVA en la energía eléctrica usada en sistemas de riego en el sector agroindustrial y se obliga a ajustar los saldos a favor por inflación.

En Ganancias, se eliminó una modalidad que gravaba la renta financiera y las transferencias de inmuebles, simplificando así el pago de impuestos para algunos sectores.

¿Y qué pasa con los consumidores? 🛍️

Se eliminaron impuestos internos a muchos productos: electrónicos, automóviles, motos, embarcaciones, telefonía celular, seguros y servicios de comunicación, además de entradas a cines y alquileres para vivienda. Esto busca que los precios bajen y que más gente pueda acceder a estos bienes y servicios.

¿A qué costo? 💰

Todo esto tiene un precio. Cuando el gobierno reduce impuestos o da beneficios, pierde recaudación. Para 2026, estiman que ese gasto tributario será alrededor del 3,5% del PBI, un número importante que podría aumentar con las nuevas medidas.

Por ahora, algunos analistas están revisando los números y calculando cuánto impactará esto en las finanzas del Estado. La reducción del IVA del 3% para las empresas, por ejemplo, sería significativa y requerirá que la economía tenga un buen año para compensar esa pérdida de ingresos.

¿Se logrará activar la economía? ⏳

Todo depende de cuánto logre crecer la actividad en los próximos años. Si las inversiones y el consumo aumentan, las medidas pueden ser efectivas y ayudar a que en 2026 Argentina tenga una economía más fuerte y con más empleo. Solo el tiempo dirá si estos cambios alcanzan para cambiar la historia económica del país.