La polémica entre los municipios y el poder político en Buenos Aires
Una frase del ministro de Gobierno de la provincia, Carlos Bianco, encendió una nueva llama en la interna del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Durante un acto en Quilmes, Bianco afirmó que los vecinos de esa ciudad quieren ser de Berazategui, lo que generó una fuerte reacción por parte de los dirigentes locales y los clubes de fútbol del municipio.
¿Qué dijo Bianco y por qué causó revuelo?
Bianco, quien es considerado cercano a Axel Kicillof, explicó que en Quilmes, históricamente, a las personas de Berazategui se las trataba con cierto desdén. Sin embargo, ahora, según su visión, esa relación cambió y muchos vecinos de Quilmes estarían interesados en identificarse más con Berazategui. Lo expresó en un acto donde entregaba diplomas en un municipio que durante 22 años estuvo gestionado por Juan José Mussi, fallecido en noviembre pasado.
El funcionario también aprovechó para señalar que Berazategui ha mejorado mucho en comparación con Quilmes, especialmente en obras públicas, y eso, para él, explica el interés de algunos quilmeños en querer ser parte de esa ciudad. La crítica, claramente, apuntaba a Quilmes, que según Bianco, no estaría alcanzando el mismo nivel de desarrollo.
Respuesta en Quilmes y la reacción de los clubes
La respuesta no tardó en llegar. Cecilia Soler, una funcionaria cercana a Mayra Mendoza —la intendenta de Quilmes—, salió con todo contra Bianco. Desde su cuenta en redes sociales, Soler pidió que se reactiven las obras paralizadas en Quilmes y enumeró varias, como la readecuación del Arroyo San Francisco, repavimentaciones y ampliaciones en centros de atención comunitaria, además de viviendas y obras en diferentes barrios.
Mientras tanto, desde el entorno de Mendoza evitaron confrontar directamente con Bianco, pero los clubes de fútbol locales sí tomaron postura. Argentino de Quilmes y el Club Quilmes hicieron posteos en redes sociales defendiendo la ciudad. Con fotos de sus canchas, expresaron orgullosos que en Quilmes se vive bien y que nada mejor que ser quilmeño. “Nunca viene mal recordarlo. Argentino de Quilmes, orgullo bien nuestro”, escribió el club en su cuenta.
Datos que alimentan la discusión: fondos y obras públicas
La disputa política también tiene su parte numérica. Según un ranking de obras de la gestión de Kicillof, Berazategui, con la mitad de población, recibe más fondos y tiene más obras en marcha que Quilmes. Mientras que Berazategui figura en el puesto 47 en asignación de recursos y recibió más de 7.5 mil millones de pesos, Quilmes, en el puesto 77, recibió menos de 3 mil millones.
Curiosamente, otro municipio en manos de La Cámpora, Lanús, también aparece muy rezagado en el reparto de fondos, a pesar de su tamaño y población. Esto refleja cómo las decisiones de inversión en obra pública y recursos varían bastante entre diferentes municipios.
¿Qué implica todo esto para la política local?
Más allá de los números, la polémica revela cómo las internas del peronismo en la provincia están lejos de estar cerradas. La declaración de Bianco generó un efecto dominó, con distintas voces que salieron a defender a Quilmes o a criticar su gestión. La disputa también se trasladó a los clubes de fútbol, que en su rol de instituciones comunitarias, mostraron su apoyo a la ciudad y a su identidad local.
En definitiva, lo que parecía una simple declaración se convirtió en un reflejo de las tensiones internas, las prioridades en obras públicas y las identidades municipales. Una pelea que, en el fondo, muestra cómo la política en Buenos Aires no solo se juega en las urnas, sino también en cada barrio y en cada rincón de sus municipios.




