La tensión en Medio Oriente y su impacto en los precios globales 🌍

En los últimos días, la región de Medio Oriente volvió a estar en el centro de atención internacional por un conflicto que amenaza con desatar una nueva guerra en una zona clave para el comercio mundial. La disputa en torno al estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes para el petróleo y el GNL (gas natural licuado), pone en jaque los suministros y, por ende, los precios de estos recursos en todo el mundo.

¿Por qué el estrecho de Ormuz es tan importante? 🚢

Este estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Océano Atlántico y es una arteria energética vital, especialmente para países asiáticos como China, India y Japón. Según informes, alrededor del 15 al 20% del petróleo mundial pasa por allí, lo que lo convierte en una zona estratégica y potencialmente muy peligrosa en tiempos de conflicto.

Si se llega a bloquear, las consecuencias serían inmediatas: los precios del petróleo y del GNL subirían rápidamente. En 2022, en plena invasión rusa a Ucrania, el petróleo ya mostró cómo puede reaccionar ante tensiones internacionales, llegando a tocar precios de hasta 139 dólares por barril. Ahora, la incertidumbre en Medio Oriente podría generar una subida similar o incluso mayor.

¿Qué dicen los expertos? 💬

Desde Aurum Valores explicaron que cuando un paso de tránsito como el de Ormuz se cierra o se vuelve inseguro, hay costos adicionales en transporte, riesgos y seguros. Todo esto se refleja en los precios, que subirán para cubrir esas amenazas. Además, citaron un modelo económico que se usa para entender cómo los shocks en el precio del petróleo afectan a Estados Unidos. En ese país, un aumento de 10 dólares en el barril puede traducirse en un aumento en la inflación de algunas décimas en uno o dos años.

El conflicto en Medio Oriente hizo que el precio del crudo Brent subiera un 13% en solo unos días, sumando casi 10 dólares más por barril. Pero, ¿seguirá subiendo? Todo dependerá de si la tensión se mantiene y si el resto de las condiciones macroeconómicas permanecen igual.

¿Qué pasó en Ucrania y qué se puede aprender? 🇺🇦

El año pasado, la invasión rusa a Ucrania también provocó que el petróleo subiera, y los efectos duraron varios meses. Sin embargo, algunos analistas señalan que la situación actual en Medio Oriente es diferente. Mientras que en Ucrania Estados Unidos estaban más enfocados en buscar energías alternativas, ahora el escenario es distinto porque EE. UU. produce más petróleo que antes y puede responder de otra manera a la crisis.

El analista Jorge Angel Harker comentó que la situación actual tiene características propias y no se parece exactamente a los eventos del pasado. Sin embargo, advirtió que si la inflación en EE. UU. se mantiene en torno al 3,5% y la Reserva Federal decide frenar o cambiar su política monetaria, esto también puede afectar a los mercados y a las tasas de interés.

El impacto en el mercado energético ⚡

El conflicto no solo afecta al petróleo. También pone en riesgo el suministro de GNL, que es muy importante en Europa y Asia. Actualmente, el 3% del consumo mundial de gas natural se mueve en forma de GNL, pero representa el 22% del comercio global. Esto quiere decir que, si los precios suben, los países que compran gas pueden pagar mucho más, y la competencia por cargamentos se intensificará.

Por ejemplo, en Europa, si las reservas de gas continúan bajando y los mercados empiezan a descontar un suministro más escaso, los precios del GNL podrían dispararse a niveles de 80 a 100 euros por megavatio hora, mucho más que los 52,60 euros en los que cerró este martes.

¿Qué puede pasar en los próximos meses? 🔮

Según algunos analistas, si la crisis en Medio Oriente se mantiene o se agrava, los precios del petróleo y del gas podrían seguir subiendo, afectando los costos de energía para todo el mundo. Esto podría traducirse en un aumento en los precios de productos y servicios, y en una mayor inflación en países que dependen mucho de estas importaciones.

Por otro lado, si la tensión se calma pronto y los suministros se mantienen, los efectos en los mercados podrían ser temporales, permitiendo una vuelta a la normalidad en los precios. Pero lo que está claro es que, por ahora, la incertidumbre domina y nadie puede asegurar qué pasará exactamente en las próximas semanas.