La sala de prensa de la Casa Rosada vuelve a abrir, pero con sorpresas y polémicas

Después de once días cerrada, la sala de periodistas en la sede del Gobierno en Buenos Aires reabrió sus puertas este lunes. Sin embargo, no todo fue como se esperaba. Aunque la intención era volver a la normalidad, algunos periodistas acreditados se encontraron con restricciones que generaron bastante revuelo.

¿Y los de TN y Eltrece? No pudieron entrar 😕

Lo más llamativo fue que, aunque la sala fue reabierta, los reporteros de los canales TN y Eltrece no pudieron ingresar. Los periodistas Javier Lozano y Nicolás Palermo, acreditados para cubrir la información oficial, fueron impedidos de entrar al lugar. Esto ocurrió justo en el día en que se realizó una conferencia de prensa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Al consultarle a Adorni sobre la situación, el funcionario comentó que, en teoría, todos los periodistas con sus papeles en regla deberían poder entrar sin problemas. Pero esa promesa no se cumplió en la práctica. Cuando los periodistas de TN y Eltrece intentaron ingresar, se les negó el paso. El jefe de Gabinete dijo que no estaba al tanto de la situación y recomendó que hablen con el secretario de Comunicación y Medios, Lanari, para resolverlo. Sin embargo, también afirmó que, en teoría, no debería haber restricciones para nadie.

Nuevas reglas, más control y restricciones 🛑

La reapertura vino acompañada de cambios en las reglas del juego. Según Adorni, estos nuevos protocolos son decisión de Casa Militar, la dependencia que cuida la seguridad de la Casa Rosada y del presidente Javier Milei. Lo que preocupa a los periodistas es que, con estas nuevas medidas, no solo se impidió el ingreso a ciertos periodistas, sino que también se establecieron restricciones para moverse dentro del edificio.

Desde ahora, los acreditados no podrán ingresar al Patio de las Palmeras ni caminar por los pasillos de la Casa de Gobierno. Además, colocaron vidrios esmerilados en algunas ventanas, para que no se pueda ver lo que sucede del otro lado. Todo esto, dicen, para evitar que se tomen imágenes sin autorización, como las que habría tomado un programa de TN que grabó pasillos y espacios internos sin permisos previos.

¿Qué dice el Gobierno? ¿Es censura?

El jefe de Gabinete intentó dar una postura más conciliadora y aseguró que el Gobierno impulsa la libertad de prensa. Sin embargo, también defendió los nuevos controles y afirmó que se están haciendo para que la seguridad del presidente y del edificio no se vea comprometida. «Estos protocolos se van a revisar y modificar en función de los resultados», explicó Adorni, quien agregó que si Casa Militar detecta que los controles son efectivos y no hay riesgos, podrían flexibilizarse en el futuro.

En su discurso, Adorni aseguró que la intención del Gobierno es volver a la normalidad y que la apertura de la sala fue un paso en esa dirección. Pero, por ahora, los periodistas acreditados siguen enfrentando límites en su trabajo.

El contexto y las reacciones

Este conflicto no solo tiene que ver con restricciones y protocolos, sino también con la tensión política que vive el país. La semana pasada, el presidente Javier Milei atacó duramente a una periodista, Luciana Geuna, a quien llamó «basura mentirosa» después de que ella difundiera imágenes tomadas en los pasillos de Balcarce 50 con autorización previa. Geuna aclaró que las grabaciones no fueron clandestinas y que todo el material será presentado ante la Justicia.

Por otro lado, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresó su preocupación por la exclusión de los periodistas de TN y Eltrece. Desde ADEPA recordaron que el trabajo de la prensa en las sedes públicas no es un privilegio, sino un derecho de toda la ciudadanía para acceder a información y garantizar la libertad de expresión.

¿Qué sigue? 🔍

Por ahora, la situación sigue en desarrollo. El Gobierno asegura que los controles y protocolos están destinados a proteger la seguridad, pero los periodistas y organismos de prensa insisten en que esas medidas no deben limitar el acceso ni la libertad de informar. La esperanza es que, con el tiempo, las restricciones se relajen y vuelva la normalidad en la Casa Rosada, garantizando un espacio abierto para la prensa y la ciudadanía.