Un escenario dividido pero unido en la defensa de las PASO

En Argentina, el panorama político del peronismo está más revuelto que nunca. Sin un liderazgo claro y con diferentes sectores peleando por ganar peso en las decisiones, la discusión sobre las próximas elecciones se ha convertido en un verdadero laberinto. La propuesta del oficialismo de modificar o eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) ha encendido la tensión dentro del propio peronismo y con otros partidos aliados.

¿Por qué las PASO son clave para todos?

Las PASO siempre han sido un tema delicado. Para el Gobierno, eliminarlas o hacerlas opcionales sería una forma de simplificar y acelerar los procesos, pero para muchos en el peronismo, esas primarias son esenciales. La mayoría de los dirigentes rechazan la idea de suspenderlas o eliminarlas por completo, ya que consideran que sirven para mantener una participación democrática y transparente. Además, temen que si desaparecen, la participación se reduzca aún más y terminen influyendo intereses de otros actores, como los partidos que no compiten en una interna general.

¿Qué propone el gobierno y qué dicen los peronistas?

El oficialismo ingresó en la Cámara de Diputados un proyecto para modificar el sistema electoral, incluyendo la posibilidad de eliminar las PASO. Sin embargo, en la Cámara Alta, tanto el peronismo como aliados del PRO y del radicalismo expresaron su rechazo a la idea. La resistencia fue tan fuerte que el debate se frenó, y algunos analistas consideran que el Gobierno podría intentar una estrategia diferente: quitar la obligatoriedad de las PASO para algunos frentes o hacer que sean optativas.

¿Y qué pasaría si las primarias dejan de ser obligatorias? Algunos referentes del peronismo empezaron a pensar en alternativas. Por ejemplo, Jorge Capitanich propuso que solo los partidos con listas múltiples tengan que hacer primarias, y que las listas únicas puedan presentarse sin competir en una interna. Así, se busca que la participación sea más transparente y que los candidatos puedan definir sus postulantes en discusiones regionales o internas, sin la presión de una elección abierta.

¿Podría esto fragmentar aún más el escenario político?

Otra idea que circula es organizar internas en diferentes regiones, como propone Sergio Uñac, ex gobernador de San Juan. La idea sería que cada zona defina su candidato en varias etapas, para evitar depender demasiado de las decisiones nacionales o del proyecto del Gobierno. Sin embargo, muchos en el peronismo advierten que quitar la obligatoriedad puede generar un efecto secundario: menos participación en las primarias y que los sectores más grandes o con más recursos puedan influir en los resultados sin necesidad de competir en una interna general.

Un senador de larga trayectoria explicó que, si las primarias dejan de ser obligatorias, los oficialismos podrían mandar a sus seguidores a votar en las primarias de otros frentes para beneficiar a su oponente. Esto, en la práctica, podría alterar el equilibrio interno y abrir la puerta a que ciertos intereses influyan sin necesidad de competir abiertamente.

¿Qué impacto tendría en los electores?

Uno de los principales temores es que, si las primarias son opcionales, menos gente participe, y eso pueda favorecer a los aparatos políticos en detrimento de las internas abiertas y competitivas. La participación disminuida podría hacer que las decisiones queden en manos de sectores con más recursos y menos diversidad de opiniones, afectando la transparencia del proceso democrático.

¿Qué sigue en la discusión?

A pesar de las objeciones, algunos dirigentes del peronismo no descartan la idea de modificar las reglas. La razón principal es que, con o sin obligatoriedad, las primarias siguen siendo una herramienta útil para definir candidaturas y mantener unida a la coalición. La idea sería buscar un equilibrio que permita participar sin generar divisiones internas o que facilite la estrategia de los diferentes actores políticos.

Por ahora, los gobernadores del oficialismo, como Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, comenzarán a analizar sus posturas en reuniones con senadores esta semana. Cada uno prioriza lo que más le conviene en sus provincias, ya que en el peronismo no hay una postura única todavía y las decisiones regionales influirán en el rumbo final del debate.

¿Qué pasa en las próximas semanas?

El escenario está abierto y en constante cambio. La discusión no solo involucra a dirigentes nacionales, sino también a las provincias, que jugarán un papel clave en definir si las primarias seguirán siendo obligatorias o si se adoptarán cambios para hacer el proceso más flexible. La pelea por las reglas electorales continúa, y lo que suceda en los próximos días será decisivo para el futuro de las próximas elecciones en Argentina.