Una figura icónica destruida en Mar del Plata

Mientras en Estados Unidos Lionel Messi celebraba con su equipo, Inter Miami, la victoria en la Conferencia Este de la MLS, en su tierra natal ocurrió algo que enojó y entristeció a muchos. En la ciudad de Mar del Plata, una estatua muy especial del ídolo argentino fue destruida en la noche. La figura del 10 con la Copa del Mundo en sus manos, que estaba en la puerta del restaurante El Nuevo Mundial, quedó hecha pedazos.

¿Qué pasó exactamente?

La estatua, que desde 2018 se encontraba en la esquina de Moreno y Santa Fe, había sido un lugar muy popular para sacarse fotos. Los fanáticos y turistas la visitaban para tomarse una selfie con el mejor jugador del mundo. Pero en la madrugada del domingo, alguien la golpeó con violencia y la dejó destrozada. La escena fue descubierta por el dueño del restaurante, que quedó sorprendido por la situación.

¿Es la primera vez que pasa?

Este no fue un hecho aislado. La estatua ya había sido vandalizada en el pasado. En mayo de 2024, el mismo dueño encontró la escultura decapitada en la mañana, también en medio de la noche. En esa oportunidad, fue el artista Rodolfo Bayón quien se encargó de repararla. Pero ahora, la destrucción volvió a repetirse, lo que genera preocupación y tristeza entre quienes aman a Messi y a su historia en Argentina.

¿Por qué pasa esto con las estatuas de Messi?

Messi, más allá de ser un astro del fútbol mundial, también representa un símbolo de orgullo nacional. Sin embargo, estas incidentes ocurren en un contexto donde la crítica hacia la dirigencia del fútbol argentino, la AFA y su presidente, Claudio «Chiqui» Tapia, está en aumento. Algunos creen que estas acciones pueden estar relacionadas con un malestar general o simplemente con actos de vandalismo sin demasiada razón aparente.

¿Qué significa para los hinchas y para la historia?

Para los fanáticos, estas estatuas son más que piedras y pintura. Son un homenaje a un ídolo que hizo historia y que simboliza las aspiraciones y sueños de muchos argentinos. Verlas dañadas o destruidas duele, y también genera inquietud por el respeto que merecen figuras como Messi, que trascienden el deporte y se convierten en parte de la cultura popular.

¿Qué puede pasar ahora?

Por ahora, no hay información sobre quién fue responsable de estos actos. Lo que sí es claro es que la figura de Messi sigue siendo un símbolo de unión y orgullo, y que estos hechos generan rechazo en la mayoría de la gente. La esperanza es que en el futuro, esas estatuas vuelvan a estar en pie, y que el respeto por la historia y por los ídolos argentinos siga creciendo.

Mientras tanto, en Estados Unidos, Messi sigue celebrando sus logros, pero en su propia tierra, su figura también genera sentimientos encontrados. La historia de estas estatuas nos recuerda que el amor por un ídolo puede ser muy fuerte, pero también hay quienes no lo valoran y optan por la destrucción.

¿Qué será lo próximo para las estatuas de Messi en Argentina? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que el fútbol y la cultura popular siempre están ligados a emociones intensas — para bien y para mal.