La morosidad en la mira y el desafío de recuperar los créditos en pesos 🚨
Desde hace unos meses, uno de los temas que más preocupa en Argentina es la morosidad, es decir, la cantidad de personas y empresas que no están pagando sus préstamos. Esto se convirtió en un problema tan grande que los bancos tuvieron que activar planes especiales para renegociar esas deudas. Aunque estas estrategias ayudan a evitar que la situación empeore, los expertos advierten que volver a niveles de pago normalizados llevará tiempo, especialmente porque más de la mitad de los deudores son considerados «irrecuperables». Esto significa que no hay muchas expectativas de que los préstamos en pesos vuelvan a la normalidad en un corto plazo.
Refinanciaciones: una salida lenta pero necesaria 🏦
Un informe reciente reveló que los créditos refinanciados en Argentina alcanzaron un récord en décadas, representando el 3,7% del total de préstamos en pesos a los hogares. La idea detrás de estas refinanciaciones es que los deudores puedan reorganizar sus pagos y evitar caer más en la morosidad. Sin embargo, el proceso es largo. Para dejar de ser considerado moroso, quienes están en situaciones de atrasos de entre seis meses y un año deben pagar tres cuotas consecutivas, y quienes tienen atrasos mayores a un año deben pagar al menos dos cuotas. Esto significa que, en la práctica, una persona en situación 4 puede tardar unos cinco meses en salir de esa categoría, mientras que alguien en situación 5, unos ocho meses.
Desde los bancos explican que las refinanciaciones no crean nuevo crédito, sino que sirven para que quienes tienen dificultades puedan ordenar sus deudas y seguir dentro del sistema. Además, en algunos casos, las tasas de interés son incluso menores a la inflación, para facilitar el pago.
¿Qué pasa con los deudores «irrecuperables»? ⚠️
Uno de los grandes temores es la cantidad de personas en situación 5, o sea, las que son consideradas «irrecuperables». En julio, más de 3,8 millones de personas estaban en esa categoría, de un total de 5,9 millones de morosos. Esto complica aún más la recuperación del crédito, porque estos deudores no pueden volver al mercado de préstamos de forma inmediata, incluso si logran regularizar su situación. La razón es que, una vez que un préstamo se considera incobrable, las entidades financieras deben esperar un tiempo para darlo de baja de sus activos.
Hasta junio, los bancos habían eliminado de sus registros unos 3,3 billones de pesos en préstamos considerados «irrecuperables». Esto representa aproximadamente el 3,26% del total de créditos otorgados en pesos y dólares. Algunas entidades no financieras, como fintechs y bancos asociados a supermercados, tienen cifras aún mayores, con préstamos en los que la morosidad alcanza los dos dígitos. Esto genera mayor cautela a la hora de otorgar nuevos créditos, aunque los expertos creen que, si se gestionan bien, las refinanciaciones pueden ayudar a que la cartera de préstamos se normalice lentamente.
El impacto en el mercado y las tasas de interés 💹
El escenario actual también refleja un mayor «racionamiento» del crédito en pesos. Esto significa que los bancos están siendo más cautelosos y limitan la cantidad de personas a las que otorgan préstamos. Una de las razones principales es que las tasas de interés para los préstamos personales son altísimas: en agosto, la Tasa Efectiva Anual (TEA) fue del 89,2% en bancos y del 244% en entidades no financieras. Estas cifras superan ampliamente la inflación, que en el último año fue del 33,8%, y se proyecta que seguirá bajando.
Este aumento en las tasas ayuda a los bancos a cubrir el riesgo de que los préstamos no se paguen, pero también hace que menos personas puedan acceder a créditos, limitando la recuperación económica. Según un informe del Banco Provincia, el sistema financiero en su conjunto ganó 16,1 billones de pesos en intereses netos, en un contexto donde las pérdidas por créditos incobrables también son altas.
¿Qué se viene para los próximos meses? 🔮
Todo indica que no habrá un resurgimiento fuerte del crédito a las familias en el corto plazo. Los bancos seguirán siendo cautelosos, con limites en la cantidad de préstamos y tasas elevadas. La estrategia actual apunta más a una gestión prudente y selectiva, que a un crecimiento acelerado del financiamiento.
En conclusión, Argentina enfrenta un proceso complejo para reducir su morosidad y reactivar los créditos en pesos. La recuperación será paulatina y requerirá tiempo, pero las refinanciaciones y una gestión cuidadosa pueden ser claves para salir adelante en un escenario de alta incertidumbre económica.




