¿Por qué vuelve a tensarse la relación entre el Gobierno y la Marina Mercante? ⚓
En Argentina, la relación entre el Estado y la Marina Mercante está en plena discusión. Todo empezó cuando el ministro Federico Sturzenegger propuso un proyecto de ley que busca abrir aún más el mercado marítimo y fluvial del país. Pero, ¿qué significa esto realmente y por qué genera controversia?
¿Qué es el practicaje y por qué es importante? 🧭
El practicaje es un servicio clave para la seguridad en los puertos. Básicamente, un especialista llamado práctico (que debe ser argentino) asesora a los capitanes de los barcos para que puedan entrar y salir de los puertos sin problemas y sin poner en riesgo a las personas ni al medio ambiente. Actualmente, esto lo regula la Prefectura Naval, que se encarga de que todo funcione correctamente.
Los cambios que propone el Gobierno 🚤
Sturzenegger quiere que se pueda cambiar la bandera de los barcos argentinos a otras nacionales, lo que significa que las embarcaciones dejarían de estar bajo la regulación argentina para estar bajo la ley de otro país. Además, busca permitir que empresas extranjeras puedan ofrecer servicios de cabotaje marítimo — es decir, transportar cargas dentro del país — sin restricciones, algo que hasta ahora está bastante regulado para proteger a las empresas argentinas.
¿Por qué preocupa esto a los marinos y a los prácticos? 🚢❗
Los trabajadores del sector, incluyendo a los prácticos y marinos, no están de acuerdo con estos cambios. Temen que abrir el mercado a barcos extranjeros significa perder trabajo y que las empresas nacionales no puedan competir en igualdad de condiciones. Incluso, han llegado a comunicarse con la Embajada de Estados Unidos para alertar que estas medidas beneficiarían principalmente a empresas chinas y extranjeras, poniendo en riesgo la bandera argentina y la seguridad nacional.
Historia de resistencias y avances fallidos 📜🚧
Este no es el primer intento de modificar las reglas del sector. Durante el gobierno de Javier Milei, se propusieron varias iniciativas para desregular la actividad marítima, como cambios en las leyes pesqueras y en el régimen de cabotaje. Sin embargo, muchas de esas ideas generaron rechazo por parte de provincias con litoral, sindicatos y empresas, y terminaron siendo frenadas o modificadas.
En 2025, el gobierno intentó avanzar con un decreto para permitir que barcos extranjeros puedan operar en las aguas argentinas, pero ese proyecto fue rechazado en el Congreso. También, en abril de este año, se propuso eliminar el régimen de practicaje y reducir las funciones de la Armada en el control marítimo, pero esa medida fue frenada justo antes de firmarse.
¿Qué busca ahora el Gobierno? 🤔
Actualmente, el ministro Sturzenegger intenta volver a impulsar su plan de desregulación mediante un proyecto de ley que incluya la apertura del cabotaje y la desregulación del practicaje, sin afectar las funciones de la Armada por pedido del Ministro de Defensa, Carlos Presti. Sin embargo, el proceso para que pase a Diputados está detenido por problemas políticos internos y la tensión por la continuidad del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
¿Qué dicen los expertos y las empresas? 💬
Desde la Liga Naval Argentina advierten que abrir el mercado a barcos extranjeros puede perjudicar a las empresas argentinas, ya que los costos impositivos y laborales en el país son más altos. Esto, aseguran, complicaría la competencia y reduciría la presencia de barcos nacionales en el mercado interno.
Por su parte, la Federación Marítima propone crear un «Segundo Registro Temporal», que mantendría la bandera argentina en los barcos pero daría beneficios fiscales y laborales para hacerlos más competitivos. Además, señalan que el sistema actual ya permite que barcos extranjeros operen en casos de necesidad, pero con restricciones.
¿Qué intereses hay detrás? 🌎🚢
El análisis de expertos revela que, dado que Argentina no es un centro principal del comercio marítimo mundial, las grandes navieras internacionales no ven mucho interés en operar solo en el mercado interno. Sin embargo, empresas chinas como Cosco ya tienen presencia en la región y podrían ampliar su influencia en el Atlántico Sur, lo que genera preocupaciones geopolíticas y de seguridad.
¿Por qué todo esto importa? 🔍
Más allá de las leyes y los negocios, lo que está en juego es la seguridad logística y la soberanía del país. Tener barcos con bandera argentina y control estatal en el mar ayuda a proteger los intereses nacionales y a mantener presencia en una zona estratégica. La discusión también resalta cómo las decisiones del Gobierno pueden impactar en la economía, el trabajo y la seguridad en el futuro cercano.




