Un revés inesperado en el Congreso 🚧

El miércoles 5 de octubre, a las 15:34, un simple mensaje de WhatsApp cambió el rumbo de una de las leyes más polémicas del Gobierno argentino. Los periodistas que cubren el Congreso recibieron la noticia de que la estrategia oficial para aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada había fracasado. ¿Qué pasó exactamente? La respuesta está en las internas y las alianzas que se mueven en el Parlamento.

El grupo que se desarmó y el impacto en la ley 🧩

El Senado publicó un comunicado en el que confirmó que el grupo conocido como G44, integrado por legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y otros bloques pequeños en la Cámara baja, se había desintegrado al menos para tratar el capítulo 3 del proyecto, el que habla sobre las tierras. Este capítulo era el corazón de la iniciativa oficialista y debía votarse un día después del anuncio.

Por si fuera poco, los libertarios también tuvieron que bajar sus pretensiones en la Ley de Manejo del Fuego. Solo lograron que esas propuestas, que limitan las expropiaciones y agilizan desalojos, avanzaran con media sanción hacia Diputados. Es decir, la ley quedó parcialmente aprobada, pero con muchas modificaciones y sin el apoyo completo que buscaba el Gobierno.

¿Qué opinan los actores del juego político? 🤔

Desde el lado de La Libertad Avanza, algunos admiten que lo que lograron fue «mutilar» la ley, pero al menos salió. Sin embargo, en el entorno del partido de Milei todavía lamentan las dos semanas de idas y vueltas, en las que aseguran que si hubieran tenido más apoyo, el proyecto se habría aprobado en su totalidad.

En el oficialismo, las miradas apuntan a que no toda la responsabilidad recae en un solo actor. Algunos señalan que hubo otros jugadores que influyeron en la derrota del proyecto, y uno de los nombres que aparece en la mira es el del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien Milei y su equipo acusan de no haber advertido el conflicto con los prácticos en los puertos.

El papel de Sergio Massa y los gobernadores 🏛️

Por otro lado, Sergio Massa, el presidente de la Cámara de Diputados, decidió dar un vuelco en la estrategia y empezó a tener reuniones con gobernadores que en el pasado votaban alineados con el Gobierno. La jugada fue para intentar frenar el avance del bloque libertario y darle más apoyo a otras leyes que sí cuentan con consenso.

Entre los gobernadores que se mostraron en contra de la ley de propiedad privada, están algunos con vínculos cercanos al oficialismo, como los de Tucumán, Neuquén y Salta. También, los santacruceños votaron en contra en medio de una crisis interna con un senador ultralibertario, que los criticó por su postura.

¿Quiénes se oponen y quiénes se alinean? 🔄

El rechazo a la ley también llegó desde bloques aliados del Gobierno, como Convicción Federal, con representantes en Jujuy, Catamarca y Tucumán. En esos casos, los gobernadores jugaron un papel clave en la decisión de no apoyar la propuesta.

Por el lado de los que sí apoyaron, la mayoría son gobernadores con buena relación con Massa y el oficialismo. Además, algunos senadores y diputados de estos bloques votaron en contra o se abstuvieron, dejando en evidencia que el apoyo al proyecto no estaba garantizado.

¿Qué sigue en el Congreso? 🚀

Una semana después de la polémica, las expectativas se centran en otras leyes que podrían salir adelante. Por ejemplo, en Diputados ya tiene media sanción la Ley Hojarasca, que también genera consenso. Además, en el Senado se esperan proyectos como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que es clave para Javier Milei.

Por ahora, lo que parece claro es que la política argentina sigue siendo un tablero de ajedrez donde las alianzas y las peleas internas marcan cada movimiento. La ley de propiedad privada, que parecía casi lista, quedó en veremos, y las próximas semanas serán decisivas para entender qué cambios se vienen en el Congreso.