La economía en modo montaña rusa 🎢

Argentina está atravesando un momento complicado en su economía. La inflación, que es el aumento general de los precios, se mantiene alta y parece no querer bajar. A esto se suma que la actividad productiva, es decir, la producción de bienes y servicios, está bastante estancada. Todo esto genera incertidumbre y preocupación en el país.

¿Cuánto subieron los precios en enero? 📈

En enero, los precios subieron un 2,9% respecto a diciembre, la cifra más alta desde marzo de 2025. Además, en los últimos ocho meses, la inflación mensual no mostró signos claros de desaceleración. Un dato positivo es que la inflación núcleo, que elimina los efectos estacionales y regulados, bajó un poquito a 2,6%. Esto indica que, aunque sigue alta, hay algunos cambios en el proceso inflacionario.

Desde las elecciones de octubre pasado, la inflación mensual se mantiene entre 2,8% y 2,9%, mucho más que en mayo de 2025, cuando fue solo del 1,5%. Esto demuestra que la inflación no logra bajar y sigue siendo uno de los principales problemas económicos.

¿Qué pasa con la economía real? 📉

El Producto Bruto Interno (PIB), que mide cuánto produce el país, mostró contracciones en octubre y noviembre, con resultados mixtos en diciembre y enero. Mientras tanto, el sector primario, que incluye actividades como la agricultura y la energía, tiene un buen desempeño gracias a la cosecha y las exportaciones energéticas. Sin embargo, el resto de la economía sufrió pérdidas importantes: en el segundo semestre de 2025 se perdieron más de 71.000 empleos privados formales, y los salarios reales, ajustados por inflación, cayeron un 2,1% en diciembre.

¿Por qué la inflación no baja? 🔍

Una de las causas principales es que la actualización de la canasta del IPC (el índice que mide la inflación) se postergó. Esto hizo que el peso de los servicios, que representan casi la mitad del gasto familiar, estuviera subestimado, mientras que los bienes estaban sobrevalorados. Además, aumentos en alimentos básicos, como la carne, que subieron en promedio un 8% mensual en los últimos cuatro meses, ayudaron a mantener la inflación alta.

Por otro lado, las políticas del Banco Central también influyeron: para estabilizar el tipo de cambio antes de las elecciones, se aplicaron tasas de interés muy altas, lo que redujo el crédito en pesos y elevó la morosidad. Sin embargo, desde el Palacio de Hacienda aseguran que estos efectos son temporales y que, en los próximos meses, la inflación empezaría a bajar.

¿Se viene una mejora? 🌅

Las consultoras privadas creen que en febrero la inflación podría estar en torno al 2,3% – 2,9%. Algunos indicadores que apoyan esta idea son la acumulación de reservas del Banco Central, la posible colocación de deuda en mercados internacionales, la baja en las tasas de interés, la buena cosecha y las exportaciones de energía en aumento.

También, el cumplimiento de metas con el FMI y avances en reformas como la reforma laboral, generan expectativas positivas. Sin embargo, hay desafíos, como cambios en subsidios al gas que podrían sumar algo de inflación, y riesgos logísticos relacionados con la licitación de la Hidrovía, que podrían encarecer los costos de transporte.

¿Y qué pasa a largo plazo? 🚀

Desde el Gobierno dicen que la actual situación de inflación y estancamiento, conocida como estanflación, es parte de un proceso de reestructuración profunda y no una condición permanente. Si las proyecciones privadas se cumplen, Argentina podría cerrar dos años consecutivos de crecimiento económico, algo que no ocurría desde 2011.

En resumen, aunque aún hay mucho por resolver, las expectativas apuntan a una mejora gradual en la economía argentina en los próximos meses. La clave será cómo se manejan estos cambios y si logran estabilizar los precios sin sacrificar el crecimiento.