El presidente Milei reafirma su compromiso con el superávit fiscal
El martes pasado, en un evento importante en Buenos Aires, el presidente Javier Milei dejó bien en claro qué busca su gobierno: mantener las cuentas en orden, incluso en medio de una economía que no está en su mejor momento. En el marco del AmCham Summit 2026, organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, Milei expresó que seguirá con la política de recortar gastos públicos para bajar los impuestos, a los que calificó como «un robo». ¿Pero qué significa esto en la práctica?
Recortar gastos y poner freno a los pagos 💰
Para lograr ese superávit fiscal —es decir, que los ingresos del Estado sean mayores que sus gastos—, el gobierno está tomando medidas que afectan diferentes áreas. Una de ellas es el control de transferencias, que son pagos que la Administración Central hace a provincias, municipios, universidades, empresas públicas y hasta sectores privados mediante subsidios.
Según datos oficiales, en febrero la deuda flotante, que incluye estos pagos pendientes, creció más del 60% comparado con el mismo mes del año pasado. Pasó de unos 472 mil millones de pesos a más de un billón, una suba del 116% en términos nominales. Esto refleja que el Estado está retrasando algunos pagos para mantener las cuentas en orden.
¿Qué pasa con los servicios y los trabajadores? 🚍💼
Este retraso en pagos tiene consecuencias concretas. Por ejemplo, las empresas de transporte en el área metropolitana experimentaron una disminución en las frecuencias de los colectivos y algunos choferes pararon sus actividades hace una semana. Además, el PAMI, la obra social de los jubilados, también está en medio de un conflicto por pagos adeudados. Médicos y clínicas no cobraron sus prestaciones y están en huelga por 72 horas, reclamando sus haberes.
Por otro lado, la deuda total exigible del Estado en febrero alcanzaba los 1,9 billones de pesos, de los cuales la mayoría corresponde a 2026 y una parte menor a 2025. A pesar de estos retrasos, la deuda flotante mostró una reducción real del 13,7%, principalmente por una caída en deudas intraestado, que bajó en más de la mitad, de unos 846 mil millones a 399 mil millones de pesos.
¿Y qué hay de la Ley de Ajuste? 📝
El ministro de Economía, Luis Caputo, está tomando decisiones difíciles para seguir con su plan: pisar los fondos destinados a áreas clave como el PAMI, los distritos y el transporte. Esto, según algunos expertos, busca mostrar que el país cumple con las metas fiscales y así poder conseguir ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI).
De hecho, Caputo viajó a Washington para reunirse con la directora del FMI, Kristalina Georgieva. Allí, logró que el staff técnico aprobara las metas para el primer trimestre, que incluyen un superávit de 4,5 billones de pesos, y ahora solo falta la aprobación del directorio para recibir un desembolso de 1.000 millones de dólares. ¿Qué significa esto? Que si todo sigue bien, Argentina podría usar ese dinero para pagar deudas y seguir estabilizando su economía.
¿Se podrá reducir la deuda? 🤔
Una vez que el FMI apruebe los fondos, el gobierno espera que pueda ponerse al día con sus pagos y reducir aún más la deuda. La idea es que, con la ayuda del préstamo y las medidas de ajuste, Argentina pueda mejorar su situación financiera en los próximos meses.
En resumen, el gobierno de Milei apuesta a mantener las cuentas en orden mediante recortes en el gasto y retrasos en pagos, con la esperanza de cumplir con los requisitos del FMI y mejorar la economía del país. Pero, ¿a qué costo? La historia todavía está en marcha y los próximos meses serán clave para ver si estas estrategias funcionan o generan más problemas en la calle.




