El petróleo en baja y lo que eso significa
En junio, China vivió uno de sus momentos más complicados en casi una década en cuanto a importaciones de crudo. ¿La razón? La demanda interna está débil y, además, el gobierno ha puesto restricciones a la exportación de productos refinados, todo en medio de la tensión por la guerra con Irán.
Los datos oficiales muestran que China importó aproximadamente 29,27 millones de toneladas de petróleo en ese mes, lo que equivale a unos 7,12 millones de barriles por día. Esta cifra representa la importación más baja desde octubre de 2016 y marca un descenso del 41,3% respecto a junio del año pasado. En comparación con mayo, las importaciones también bajaron un 12%, evidenciando una tendencia clara de caída.
Refinerías casi en pausa y menos petróleo en el mercado
Las refinerías chinas están funcionando mucho menos, con una tasa de utilización del 57,72% en junio. Esto significa que muchas plantas están operando a menor ritmo, en parte porque la demanda de combustibles en China no está siendo suficiente para mantenerlas al máximo. La reducción en la actividad de las refinerías se atribuye a la poca demanda interna y a las restricciones para exportar productos petrolíferos, que se aplicaron en marzo para proteger el suministro nacional en medio del conflicto en Irán.
Lo interesante es que, si en algún momento esas restricciones se relajaran, la actividad podría mejorar un poco. Pero por ahora, el mercado de petróleo en China está en modo de adaptación, y hay una acumulación de petróleo que podría ser aprovechada por otros países compradores.
¿Y qué pasa con los otros combustibles? 🔥
Por otro lado, las importaciones de gas natural en China subieron un 3,7% en junio respecto al mismo mes del año pasado, alcanzando las 10,9 millones de toneladas. Sin embargo, en los primeros seis meses del año, estas importaciones en conjunto bajaron un 3,4% en comparación con 2025, acumulando 57,45 millones de toneladas.
Es importante aclarar que estos números no distinguen entre gas natural licuado (GNL) y gas transportado por gasoductos terrestres. La tendencia general muestra que, aunque en junio hubo un aumento interanual, en el semestre la caída fue notable.
¿Qué hay con las exportaciones?
En cuanto a la exportación de productos petrolíferos refinados, China envió 23,59 millones de toneladas en los primeros seis meses del año, lo que representa una caída del 13,2% respecto al mismo período del año anterior. Esto se debe a las restricciones impuestas en marzo, pensadas para asegurar el suministro interno en medio del conflicto en Irán.
Todo esto refleja un escenario donde China, una de las mayores economías del mundo, está ajustando su consumo y exportación de petróleo y gas en un contexto de tensiones internacionales y una demanda interna más débil. La menor demanda de combustibles también puede estar relacionada con el aumento del uso de vehículos eléctricos en el país, que reduce la necesidad de petróleo convencional.
¿Qué significa esto para el mercado global?
La caída en las importaciones chinas de crudo está liberando petróleo para otros mercados, lo que puede tener un impacto en los precios internacionales. Además, la reducción en el consumo interno chino podría indicar una tendencia hacia un menor uso de combustibles fósiles, en medio de un escenario global que busca diversificar energías y reducir emisiones.
En resumen, China está ajustando su consumo de petróleo y gas en un momento de incertidumbre, y esto puede afectar no solo su economía, sino también a los mercados mundiales de energía.




